8 motivos por los que deberías viajar solo antes de los 30

21 marzo, 2016 - Bárbara Chacón

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Viajar es una experiencia extremadamente enriquecedora. Hacerlo sin compañía puede serlo aún más. Te permitirá conocer tus límites, superar situaciones adversas, aprender de todo un poco y conocer a muchas personas nuevas. ¿Todavía tienes dudas? ¡Entonces, sigue leyendo!

1. Aprendizaje
Todo el mundo debería aprender a estar solo. Es algo que te resultará muy útil en las más diversas ocasiones. Hacerlo de una forma placentera, recorriendo nuevos y emocionantes parajes, es aún mejor.

Aprendizaje (iStock)

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2. Nuevos amigos
Conocer nuevas personas de varios países, escuchar sus aventuras, compartir experiencias hará que, muchas veces, ni percibas que estás viajando solo. Porque vamos a decir toda la verdad: cuando se viaja acompañados, se acaba cerrando el círculo y se reducen las posibilidades de interactuar con desconocidos que, a lo mejor, pueden volverse amigos.

Nuevos amigos (iStock)

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3. Ser dueño de tu tiempo
Cuando viajas solo, eres el dueño absoluto de tu tiempo y de tu persona. De esta forma, puedes planificarte cómo más te convenga. O no planificarte, si lo que te va es la anarquía y la improvisación. Eso tiene un nombre y se llama libertad.

Dueño de tu tiempo (iStock)

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4. Reencontrarse
Durante tus travesías solitarias por el planeta, aprenderás a conocerte y a descubrir qué parte de ti es real y qué parte está condicionada por las circunstancias, o sea trabajo, amistades y familia. Es el momento ideal para saber si eres realmente irritable, impaciente o malhumorado. En un reencuentro con tu esencia, lejos de todo tipo de condicionamientos externos.

Reencontrarse (iStock)

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5. Nuevas perspectivas
Al estar cara a cara con tu propio yo, tendrás la oportunidad de descubrir qué es lo verdaderamente importante para ti. Lo más probable es que tu visión del mundo y de la vida se expanda, y que pases contemplar nuevas perspectivas vitales que jamás se te habrían ocurrido antes de viajar solo.

Nuevas perspectivas (iStock)

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6. Solidaridad
Es una de las cosas más positivas de los viajes en solitario: descubrir cuántas personas solidarias hay en el mundo. Desconocidos se encargarán de vigilar tu mochila mientras te vas al baño; te ayudarán a planificar tu próxima etapa con consejos; o cuidarán de ti como hermanos si estás enfermo. Otro mundo es posible, créetelo.

Solidaridad (iStock)

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7. Nuevos desafíos
Es otra de las ventaja de aprender a viajar sin nadie a tu lado: se te presentarán muchos desafíos y descubrirás que eres muy capaz de superarlos. Si consigues apañártelas en un lugar extraño, donde no conoces a nadie, ni hablas el idioma, podrás salir del paso en muchas otras situaciones.

Nuevos desafíos (iStock)

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8. Podrás cultivarte
Es lo típico: el día a día y el trabajo te comen vivo. No tienes tiempo de leer o hacer cosas placenteras que te hacen crecer. Cuando viajas solo, tendrás mucho tiempo para cultivarte y alimentar tu alma. Es un auténtico privilegio que no deberías subestimar.

Podrás cultivarte (iStock)

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