Fukushima, un antes y un después

15 enero, 2016 - Raúl Fernández

Fukushima, cinco años después (Flickr)
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Fukushima, un antes y un después

El próximo mes de marzo se cumplirán cinco años del dramático accidente ocurrido en la Central Nuclear de Fukushima provocado por el terremoto de magnitud 9 que azotó Japón aquel fatídico 11 de marzo de 2011 seguido de un tsunamis que superaron los 38 metros.

Aulas deterioradas desde la huída de Fukushima (Autor: pooniesinski.pl)

Japón sigue, a día de hoy, luchando contra las secuelas de aquél seísmo. Entre otras medidas, el Gobierno nipón ha anunciado que comprará parcelas cercanas a la planta nuclear para almacenar las 30 millones de toneladas de residuos radioactivos y que obligaron al desplazamiento de casi 70.000 personas. Emocionalmente, la muerte y desaparición de cientos de miles de japoneses siempre quedará en el olvido.

No son pocos los fotógrafos que han viajado a la zona para retratar contar con su objetivo al resto del mundo la magnitud del desastre. Arkadiusz Podniesinski es uno de ellos a pesar de que las autoridades gubernamentales no se lo pusieron fácil, retrasando constantemente su acceso a la zona de exclusión.

Coches abandonados en Fukushima (Autor: pooniesinski.pl)

Coches abandonados en Fukushima (Autor: pooniesinski.pl)

Una vez dentro, el fotógrafo ha mostrado al mundo la situación en la que se permanecen las carreteras, pobladas de coches abandonados o directamente engullidos por la naturaleza siendo ésta, la única que parece permanecer ‘intacta’, como si nada hubiera pasado.

Tiendas desiertas en Fukushima (Autor: pooniesinski.pl)

Tiendas desiertas en Fukushima (Autor: pooniesinski.pl)

Tan de moda las series y películas apocalípticas, el entorno de la central de Fukushima ofrece escenarios, abandonados ante la tragedia, y que bien podrían parecer en otro contexto, decorados de cualquier superproducción: supermercados rodeados por telas de araña, tiendas totalmente destruidas u ordenadores que permanecen intactos en los otrora puestos de trabajo.

La situación en las escuelas y las zonas de ocio no es muy diferente: aparcamientos llenos de bicicletas, canchas de baloncesto hundidas en el terreno o aulas de música donde el único protagonista actualmente es el silencio.

Paradójico cartel en un acceso a Fukushima (Autor: pooniesinski.pl)

Paradójico cartel en un acceso a Fukushima (Autor: pooniesinski.pl)

Y mientras tanto, aún sobrevive un paradójico cartel que proclama: “La energía nuclear es la energía de un futuro brillante”.

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