Las 10 peores cosas que te pueden suceder viajando

9 septiembre, 2016 - David García

¿Te ha gustado nuestro articulo?

Muchos son los detalles que pueden hacer que un viaje pase de maravilloso a dramático. Cierto es que nos hemos puesto en casos algo extremos pero pueden pasar. Nos consuela, al menos, que no es lo habitual así que recemos para que, cada vez que hagamos las maletas, no nos pase nada de esto. Y si nos pasa, hay que sobrellevarlo con el mejor ánimo posible.

 1. Ponerse malo.

Sin duda es un gran contratiempo. Ponerse malo allí o salir ya malo desde tu casa. Y ese contratiempo es mayor o menos en función de lo que te pase, porque no es lo mismo que simplemente tengas un resfriado y unas décimas de fiebre, a que te rompas una pierna en otro país o cualquier otra circunstancia que requiera asistencia sanitaria. Y para eso, lo mejor es salir con seguro médico porque fuera de Europa, la asistencia sanitaria puede salirte muy cara.

1

2. Perder el avión o el tren.

Otro clásico contratiempo es perder el avión o el tren. Sobre todo como tengas esperándote otro vuelo que, por consiguiente, también vas a perder. Supone una pérdida de tiempo y posiblemente también de dinero. Vamos a incluir aquí también otro contratiempo relacionado con los medios de transporte como es una avería en el coche. Algo así te condiciona las vacaciones, sin duda. A partir de ese momento ya no podrás ser independiente para moverte y tendrás que estar pendiente de dónde llevar el coche, a qué taller, si te lo van a tener antes de volver a casa… en fin, un lío soberano.

2

3. Tener un problema con la justicia.

Tener un problema con la justicia de tu país no es plato de buen gusto, pero tenerla fuera de tu país mientras estás de vacaciones ya es lo peor de lo peor. Así que lo mejor es andarse con mucho cuidado, aunque a veces la buena voluntad no basta para no meterte en un lío: cualquiera puede provocarte un problema sin buscarlo. A eso súmale trámites con la embajada o consulado, el hándicap del idioma… Una mala experiencia, sin duda.

3

4. Que te pierdan el equipaje.

Este problema es más común de lo que nos imaginamos. En ocasiones solo se trata de retrasos, y a las pocas horas de llegar a tu destino suelen recuperarte el equipaje, pero hasta que ese momento llega, tus vacaciones se convertirán en un infierno. Más si no lo recuperas nunca: reclamaciones a la compañía aérea, comprar ropa, una maleta nueva…

4

5. Perder el pasaporte.

Lo de perder el pasaporte está ligado a un problema con la justicia. No deja de ser un contratiempo legal muy farragoso. Supone que con la presión de perder un avión, o mejor, de no poder salir de un país, tengas que ponerte en contacto con la embajada o el consulado y que puedan hacerte uno nuevo o tramitar un salvoconducto que te permita salir del país.

5

6. Mal tiempo.

Ir al Caribe y que te pille un tornado o una tormenta tropical no es plato de buen gusto. Te fastidia las vacaciones, lógicamente. Pero pasa. Y pasa no solo en el Caribe, también en Valencia donde te puede pillar una gota fría. Que te llueva un día puede pasar, o que te haga frío… pero también puedes ser víctima de otros fenómenos menos frecuentes pero ciertamente devastadores. Así que lo mejor es informarte de los meses o el periodo más ‘benigno’ para visitar el destino que te has propuesto y así tendrás menos posibilidades de pasarlo mal.

6

7. Huelgas en el país de destino.

Otra situación que puede condicionarte tu viaje es que en el país de destino haya algún tipo de huelga. Imagina por ejemplo una en la red urbana de transportes, metro y autobús. El hecho de no poder desplazarte con libertad a través de una ciudad, sin tener coche propio ni conocer alternativas, es un obstáculo que, como decimos, puede hacer que no recuerdes tu viaje con mucho cariño.

Jour de grève à la RATP, Les effets du service minimum !

8. ¡No tener internet!

Si lo comparamos con el resto de incidencias, lo de no tener internet es ‘pecata minuta’ pero para algunos seguro que será dramático eso de no poder conectarte a las redes sociales por ejemplo, o conocer las noticias de tu país de origen. Podemos meter aquí también lo de ni siquiera tener cobertura en el móvil para llamar. En algunas zonas rurales de España ocurre.

8

9. Lo que quieres visitar… o cerrado o en obras.

Es la ley de Murphy. Vas a París y Notre Dame está en obras, llena de andamios. O vas a Nueva York y no puedes subir a la Estatua de la Libertad. Y cuando hables de tu viaje con tus amigos, siempre te quedará un sentimiento de resquemor por dentro de decir que tú no pudiste ver algo porque estaba cubierto de andamios.

9

10. Olvidarte algo en el hotel.

De esto te darás cuenta cuando llegues a tu casa y deshagas la maleta. Irás echando a lavar tus prendas y empezarás a echar en falta algo que, no falla, seguro que te gustaba mucho y le tenías un especial cariño. Efectivamente, te lo has dejado en un hotel a miles de kilómetros de tu casa. En ocasiones puede darse que te des cuenta semanas después de venir de viaje. Vaya chasco. Pero no te preocupes, a partir de ahora te acostumbrarás a mirar con lupa tus habitaciones de hotel cuando te vayas.

10

¿Quieres recibir las mejores ofertas?

Regístrate y recibe nuestra newsletter