Las 10 playas más impresionantes de Asturias que te sorprenderán

10 agosto, 2016 - Miguel Á. Palomo

Playa y castro de San Martín-Poo. Iñaki Queralt (Foter)
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Darse el gustazo de irse de playas por Asturias es materia sorprendente. Porque uno no acaba de comprender cómo pueden caber en su litoral tantas y tantas aperturas grandiosas al mar. Asturias es siempre deslumbrante. Todo lo que suene o sepa a Principado. Pero es que sus playas… En serio, estamos ante uno de los paraísos playeros de la Península Ibérica. Y vosotros ahí, de miranda, en vez de tirar de furgo y plantaros en estos benditos arenales de surf, paseos y paisaje apabullante. Estas son nuestras 10 playas más impresionantes de Asturias.

1. Gulpiyuri

Sin duda, la playa más curiosa de Asturias y una de las más recordadas en todo listado que se precie. Una pared de roca tapizada de verde filtra el agua a través de sus bajos subterráneos. La pequeña piscina resultante, de apenas unos 50 metros, es una genialidad producto del influjo de la pleamar. Porque uno puede acudir ufano desde Naves a bañarse en ella y encontrarse una cavidad seca y arenosa. Este Monumento Natural es una playa al revés.

Playa Gulpiyuri. esp2k (iStock)

Playa Gulpiyuri. esp2k (iStock)

2. Torimbia

Una celebridad en las cercanías de Llanes. Dentro del Paisaje Protegido de la Costa Oriental, esta concha perfecta al otro lado de la playa de Toranda se admira desde las alturas, en lo alto de los acantilados que la protegen a unos 50 metros de caída. Pero se disfruta tras el bonito descenso en una gran superficie lisa de arena blanca sobre la que acometen las olas en fotogénica armonía. De siempre, una de las playas más emblemáticas de los veteranos naturistas.

Playa de Torimbia. Valeniker (iStock)

Playa de Torimbia. Valeniker (iStock)

3. Playa del Silencio

Su evocador nombre -también se la conoce como El Gavieiru- apela a un paisaje pacífico y tranquilizador. Sin embargo, algo hay de sobrecogimiento en la visión de la playa en el fondo de una cortina acantilada completamente vertical. Desde Castañeras, el coche hay que dejarlo pronto, seguir a pata y luego encarar una bajada bien solventada escalón a escalón, con barandilla y todo. Merece la pena, claro, a pesar del suelo de guijarro que espera.

Panorama de la Playa del Silencio. Javitouh (iStock)

Panorama de la Playa del Silencio. Javitouh (iStock)

4. Poo

Es lo que tiene el litoral asturiano y, en este caso, llanisco. Caprichos naturales. La ensenada que deja el curso del río Vallina en su desembocadura regala 150 metros de arenal limpio para una piscina natural de aguas verdosas que se protege de las olas y el viento por los muretes de roca y las suaves praderas de arriba. Se recomienda madrugar para poder chapotear a gusto y enfrentarse en primera fila al castro de Poo, ese inmenso peñasco anclado con forma de naufragio.

Playa y castro de San Martín-Poo. Iñaki Queralt (Foter)

Playa y castro de San Martín-Poo. Iñaki Queralt (Foter)

5. Rodiles

Otra ría, la de Villaviciosa, queda al margen para embellecer aún más la gran extensión de arena en línea recta, un kilómetro más o menos, que forma este playazo con olor a eucalipto. Como si hubiera sido diseñada con escuadra y cartabón, desde el aire se aprecia su grandiosidad. Bien equipada, esta bandera azul es también carne de surf.

Playa de Rodiles. aagay (Foter)

Playa de Rodiles. aagay (Foter)

6. Cuevas del Mar

Otro fenomenal capricho de la naturaleza para deleite de bañistas y aficionados al paisaje marítimo. Debidamente protegida por su excepcional valor geológico, la playa se ubica en la salida del río Nueva. Sobre la arena, como transformers varados, se imponen unas formaciones rocosas fantasmagóricas moldeadas por agua y viento.

Cuevas del Mar. AiresAlmeida (Foter)

Cuevas del Mar. AiresAlmeida (Foter)

7. Peñarronda 

Entre Castropol y Tapia de Casariego, esta playa inmensa es una delicia a pesar de absorber gran cantidad de público. Flanqueada por los acantilados de La Punta del Corno y La Robaleira, se va hasta los trescientos y pico metros de anchura gracias a la acción de las dunas. En su justa mitad, la piedra gigante que da nombre a la playa.

Peñarronda. AndyRobertsPhotos (Foter)

Peñarronda. AndyRobertsPhotos (Foter)

8. Cadavedo

La Ribeirona del concejo de Valdés es una playa en pleamar y otra muy distinta en bajamar, momento en el que queda descubierta en todo su esplendor e inmensidad de arena triturada. Es cuando la concha rodeada de vegetación se ilumina y el agua cristalina apenas la roza. Perfecta para un baño plácido, una inmersión o incluso para pescar.

Playa de Cadavedo. Tuscasasrurales (Foter)

Playa de Cadavedo. Tuscasasrurales (Foter)

9. Playa de la Griega

La playa más cercana a Colunga, con el sobrenombre de La Cabaña del Mar, deja que el río Llibardón la seccione en dos antes de morir en el mar para aprovecharse de su fenomenal meandro. De fácil acceso, sus 800 metros de extensión dan espacio a todo el mundo que quiere disfrutar de este entorno tremendo.

Playa de la Griega. Alma-81 (Foter)

Playa de la Griega. Alma-81 (Foter)

10. Frejulfe

Muy cerca de Navia, accesible desde la aldea homónima, la playa abarca otros tantos 800 metros de longitud y se vale también de la desembocadura de su propio río. Amparada por acantilados y con las dunas como protagonistas, estamos ante un Monumento Natural de extraordinario patrimonio. Frejulfe es una de las playas que más hay que proteger y mimar, así que id con cuidado.

Playa de Frejulfe. guillenperez (Foter)

Playa de Frejulfe. guillenperez (Foter)

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