Los 10 mejores bocadillos de calamares de Madrid

29 diciembre, 2015 - Miguel Á. Palomo

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Los 10 mejores bocadillos de calamares de Madrid

San Isidro tiene sus preferencias. Pocos inventos culinarios más perfectos que un buen bocadillo de calamares para acompañar un chotis en la Plaza Mayor o en la pradera del santo. Uno de los bocados chulapos preferido por todos merece un pequeño mapa si no se quiere uno enfrentar al desenlace de un pan blandurrio o un contenido chicloso. Buscamos calidad de producto, ligereza en el rebozado y fritura, proporción justa, sabor y jugosidad. La realidad de la ruta nos dice que no todos los lugares tradicionales pasan el corte y que muchas propuestas contemporáneas y atrevidas superan las expectativas. No todo vale, el bocadillo de calamares es una cosa muy seria.

1. Cervecería Plaza Mayor

Plaza Mayor, 2

Empezamos fuerte, en el epicentro de la tradición castiza. Tapas y raciones de todo tipo, cañas y vermut de grifo, y el bocadillo estrella compuesto por calamar del Cantábrico bañado en aceite de oliva y pan estrecho. Caña, aperitivo y bocadillo en barra por 4,5 euros.

Cervecería Plaza Mayor

2. Punk Bach

Paseo de la Castellana, 74

Muy distinta es la experiencia de acudir a esta brasserie decorada por Lázaro Rosa Violán que busca aportar un lado canalla a una zona tan “bien”. Pero ojo a su bocadillo de calamares, una interpretación de lo más jugosa por estar armada con pan de algas artesano y acompañarse de una salsa de alioli ligero y un poco de cebolla pochada. El calamar se prepara en tempura a baja temperatura con aceite de oliva virgen extra. Son 8 euros.

Punk Bach

3. El Brillante

Glorieta del Emperador Carlos V, 8

Pasa por ser el santuario de los bocatas de calamares y su fama, que arrastra desde su fundación en 1952, tiene más que ver con la versatilidad de sus formatos y la generosa cantidad. Los calamares no defraudan del todo, y se les rocía con un chorrito de limón. Eso sí, no son ninguna ganga, más si se piden en terraza, frente a la estación de Atocha o frente al Museo Reina Sofía, pues pueden salir por más de 6 euros.

El Brillante

4. Nakeima

Meléndez Valdés, 54

Sin duda una de las alternativas más divertidas y logradas gracias al trabajo imaginativo de Gonzalo García y su equipo. El bocadillo es una fórmula de pan chino al vapor, tallarines de sepia al wok, alioli de ajo negro, cebolla china y panko. Distinto pero excelente. Por 3,5 euros.

Nakeima

5. La Ideal

Botoneras, 4

Tipismo a la entrada de la Plaza Mayor en un pequeño bar de siempre que garantiza un bocadillo con pan crujiente del día y calamares tiernos y bien rebozados. ¡Y a 2,7 euros!

La Ideal

6. Casa María

Plaza Mayor, 23

Es nuevo pero respeta la solera, es contemporáneo pero apunta a clásico. Esta casa de comidas fundada en el año 2008 ya tiene su propia clientela que se pirra por sus tapas y bocadillos bien hechos. El de calamares no es una excepción, con pan crujiente y aros presentados a la vieja usanza. Además, es un detalle que utilice aceite de oliva virgen. Por 2,90 euros en barra y 3,50 euros en mesa.

Casa María

7. Celso y Manolo

Libertad, 1

El planteamiento de recuperar el aroma de la tasca antigua obligaba a este proyecto cada vez más popular a no defraudar con un bocadillo de calamares rebozados con harina ecológica y fritos en aceite de oliva. Pues eso, que no defrauda.

Celso y Manolo / Foto: Carlos Zamora

8. Bar Postas

Postas, 13

Al olorcillo de la sabrosa fritanga, este bar próximo a la Plaza Mayor se queda pequeño pero nunca deja de funcionar a buen ritmo. Su bocadillo es pura ortodoxia, con el calamar cortado fino. Si la barra metálica está impracticable, lo mejor es pedir y salir zumbando.

Postas

9. Casa Rúa

Ciudad Rodrigo, 3

Las colas lo delatan. Se trata del habitual bar céntrico en las inmediaciones de la Plaza Mayor con mucha demanda por su estupenda relación calidad-precio: 2,8 euros.

Casa Rúa / Foto: Giuseppe Grosso

10. Platea

Goya, 5-7

En este teatral multiespacio gourmet, el chef asturiano Marcos Morán –junto a Paco Roncero y Pepe Solla en el proyecto A mordiscos- se encarga de definir una versión clásica formada por pan crujiente, rebozado fino y mayonesa de tomillo limonero. De lo mejor de su propuesta finger food.

Platea

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