Los 7 secretos de Bolonia que debes conocer

25 octubre, 2016 - David García

Vista de Bolonia. Andrew Parker (iStock)
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Los 7 secretos de Bolonia que debes conocer

A pesar de que no es una ciudad excesivamente grande (cuenta con menos de 400.000 habitantes), Bolonia está llena de vida gracias a su actividad universitaria, esencia de esta villa desde tiempos medievales. Con tantos siglos de historia a sus espaldas es normal que Bolonia acumule historias, leyendas y secretos que la hagan aún más atractiva para el visitante. Nosotros desgranamos algunos de esos secretos de la ciudad italiana.

1. La ciudad de los rascacielos.

Hoy podemos asegurar que Nueva York es la ciudad de los rascacielos pero… ¿y en la Edad Media? Bolonia es sin duda la respuesta. Aún hoy podemos admirar alguno de aquellos rascacielos de la época. Se ha llegado a afirmar que hubo hasta 180. Hoy se conservan dos: la torre Garisenda y la torre Asinelli. Ambas están inclinadas y rozan los 100 metros de altura, un ‘techo’ considerable teniendo en cuenta que fueron levantadas en el siglo XIV.

Las dos torres de Bolonia, destacadas en el 'skyline' de la ciudad. Starmaro (iStock)

Las dos torres de Bolonia, destacadas en el ‘skyline’ de la ciudad. Starmaro (iStock)

2. Los atributos de Neptuno.

La fuente de Neptuno es la más famosa de la ciudad y data de 1560. Cuentan que a la Iglesia de la época no le gustó el tamaño de los atributos que Juan de Bolonia, el escultor, le había colocado al dios de los océanos, por lo que se le pidió que se los ‘recortara’. Hoy puede verse cómo Neptuno no está especialmente dotado pero si se mira desde un punto muy concreto, parece que uno de sus dedos es realmente su pene… y en erección. ¿Venganza de Juan de Bolonia? Nunca lo sabremos.

Fuente de Neptuno. VvoeVale (iStock)

Fuente de Neptuno. VvoeVale (iStock)

3. Los canales camuflados.

Bolonia fue también ciudad de canales, como Venecia. Sin embargo poco a poco, con el paso del tiempo, de fueron soterrando. Sin embargo, al igual que ha pasado con las torres, aún queda un canal. Sin embargo, ese canal solo puede verse a través de una ventana llamada ‘finestrella’.

El canal a través de la ventana llamada 'finestrella'. Marcovarro (iStock)

El canal a través de la ventana llamada ‘finestrella’. Marcovarro (iStock)

4. Las tres flechas.

Otra de las leyendas que esconde la ciudad de Bolonia y de la que ha quedado prueba con el paso del tiempo, es de las tres flechas clavadas en el techo del soportal de la casa Isolani. El caso es que cuenta la leyenda que esas tres flechas fueron disparadas por tres bandidos que pretendían matar a un señor pero fallaron porque se distrajeron con una mujer que se asomó desnuda por una ventana cercana .

Flecha en casa Isolani. Mike Peel (www.mikepeel.net). (Wikipedia Creative Commons)

Flecha en casa Isolani. Mike Peel (www.mikepeel.net). (Wikipedia Creative Commons)

5. La inconclusa San Petronio.

La basílica de San Petronio es uno de los iconos de Bolonia… y eso que aún está sin acabar (como la Sagrada Familia de Barcelona). La cuestión es que el proyecto de construcción de este templo nació a lo grande: la intención era que fuera más grande que el propio Vaticano. Finalmente no se consiguió pero aun así es la sexta iglesia más grande de Europa.

Basílica de San Petronio. ClaraNila (iStock)

Basílica de San Petronio. ClaraNila (iStock)

6. El arco de los susurros.

Bolonia es una de las ciudades con más soportales del mundo, casi 40 kilómetros en su centro urbano. La plaza Mayor no es una excepción. Bajo los que hay en Palazzo del Podestà podemos encontrar las estatuas de San Doménico y de San Petronio, entre las que se encuentra el llamado ‘arco de los susurros’, donde los sacerdotes confesaban a los leprosos. Se llama así porque su techo abovedado provoca que al hablar de cara a la pared bajo uno de los dos santos, la voz se oiga perfectamente junto al otro busto, con lo que se trataban de evitar contactos y riesgo de contagio.

Soportales en la plaza Mayor. Minoandriani (iStock)

Soportales en la plaza Mayor. Minoandriani (iStock)

7. La cara del diablo.

Cuentan que Madrid es la única ciudad que consagra un monumento al mismo diablo (el monumento al Ángel Caído del Retiro) pero Bolonia tampoco tiene nada que envidiar a la capital española, pues también cuenta con su particular homenaje a Lucifer. Se encuentra en la Piazza Santo Stefano, donde cuentan que vivía una de las familias más poderosas de la ciudad. Su patriarca pidió que se esculpieran los rostros de todos los miembros de la familia en la fachada del palacete y el arquitecto, entre unos y otros, esculpió la cara del diablo. Dicen las malas lenguas que la familia no se llevaba muy bien y que tal vez por esto el escultor quiso interpretar esta tormentosa relación con el diablo.

Cara del diablo de Bolonia. Marcel Bakker (iStock)

Cara del diablo de Bolonia. Marcel Bakker (iStock)

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