Los 8 mejores lugares donde comer en Salamanca

8 abril, 2016 - Miguel Á. Palomo

Sala. El Mesón de Gonzalo
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Los 8 mejores lugares donde comer en Salamanca

Imaginar una Salamanca monumental, histórica, cultural y animosa sin ser también apetecible en sus viandas nos parecería inconcebible. Sería otra ciudad y no nos gustaría ni la mitad. Porque Salamanca es un destino rico en bares, tabernas y restaurantes en los que repostar con solvencia tras otro tipo de atracones de sabiduría. Después de alimentar el espíritu toca alimentar la visita dándole al farinato, al hornazo o a la chanfaina. Esta parada tiene mucho de tapeo y todo de búsqueda del Guijuelo. Y es que el cerdo es el animal sagrado charro, que en este caso se come en cualquiera de sus expresiones, y se consagra en estos lugares que nos parecen los mejores de Salamanca.

1. Víctor Gutiérrez (San Pablo, 66)

Desde 2004, el peruano Víctor Gutiérrez presume de estrella Michelin, la más longeva de la región, en un local moderno en el contorno del casco histórico de la ciudad. La pujante cocina de su país, con paradas en la antigua URSS y Girona, se despliega a lo largo de varios menús degustación con propuestas sabrosas que juegan a la fusión desde una técnica muy depurada. Diferente.

Víctor Gutiérrez en acción. Víctor Gutiérrez, Facebook

Víctor Gutiérrez en acción. Víctor Gutiérrez, Facebook

2. Tapas 2.0 (Felipe Espino 10)

De los platos de alta cocina a las tapas puramente salmantinas. Aunque tampoco es que esta gastrotasca sea muy típica al despuntar con la desbordante imaginación de Jorge Lozano. A especialidades básicas como las bravas picantísimas o unas croquetas de cocido o jamón memorables se suman otras más alternativas como las manitas de foie gras y cacao o las empanadillas abiertas. Cuentan con otro establecimiento que desarrolla el mismo concepto, aunque habría que llamarlo ya Tapas 3.0.

Fideos untuosos de El Bierzo. Tapas 2.0., Facebook

Fideos untuosos de El Bierzo. Tapas 2.0., Facebook

3. Casa Paca (Plaza del Peso, 10)

Mucha tradición en un restaurante de guisos habituales del recetario castellano pero que también se decanta por tapas elaboradas y por los surtidos de Guijuelo. Materia prima solvente y bodega extraordinaria a la vista con casi 800 referencias.

Interior del restaurante. Casa Paca

Interior del restaurante. Casa Paca

4. La Hoja 21 (San Pablo, 21)

Un comedor sencillo y casi minimalista para lo que se estila en la ciudad acoge una cocina, la de Alberto López y su hermano, que se abre camino como comida de autor actual pero sin jerigonzas y con un pie siempre puesto en las raíces. La merluza escaldada con crujiente de farinato o las manitas de cerdo deshuesadas rellenas de langostino son dos buenos ejemplos de ello.

Sala. La Hoja 21, Facebook

Sala. La Hoja 21, Facebook

5. El Mesón de Gonzalo (Plaza del Poeta Iglesias, 10)

Al lado de la Plaza Mayor, este renovado clásico de la restauración local sigue siendo una apuesta segura. Gonzalo Sendín es el responsable de un mesón que, en su segunda generación, suelta lastre de tipismos y evoluciona en forma y contenido. Ser dinámico es su mejor secreto, mientras el steak tartar se revela como el plato más deseado por todos. Por si fuera poco, se atrevió además con un gastrobar frente al Ayuntamiento, Las Tapas de Gonzalo, para picar bien y pedir uno de los mejores gintónic de Salamanca.

Copas en Las Tapas de Gonzalo. El Mesón de Gonzalo, Facebook

Copas en Las Tapas de Gonzalo. El Mesón de Gonzalo, Facebook

6. Casa Vallejo (San Juan de la Cruz, 3)

El restaurante de la hostería es fidelidad pura. Empanadillas artesanas, buenas carnes, pescados frescos, mucho Guijuelo y, entre las tapas, los callos, los riñones y las jetas, de las más populares de la ciudad.

Salón. Casa Vallejo, Facebook

Salón. Casa Vallejo, Facebook

7. El Monje (Arroyo de Santo Domingo, 3)

Aunque sea sólo por el comedor en sí, merece ser incluido. El restaurante del hotel Hospes Palacio de San Esteban fue habilitado en el antiguo refectorio de este convento dominico del siglo XVI. Así que bajo bóvedas y enormes arcos de piedra, se degustan platos castellanos sin grandes complicaciones aunque a veces se deslicen chispazos de fusión asiática o americana. Pero claro, que si torreznos ibéricos, que si lomo bajo de ternera gallega, que si paletilla de cordero… Lo mejor es cenar en verano en su terraza.

Mesas del restaurante. El Monje

Mesas del restaurante. El Monje

8. Diabluras (Asadería, 4)

El gastrobar que montó Natividad Pérez tras su etapa en Víctor Gutiérrez garantiza surtidos de tapas creativas, algunos platos de cuchara bien resueltos y un menú degustación en miniatura que marida bien con la interesante carta de vinos. Tapas y vinos: el tándem fundamental de Salamanca.

Vista general. Diabluras Gastrobar, Facebook

Vista general. Diabluras Gastrobar, Facebook

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