Cómo no contribuir a la explotación animal en tus viajes

5 abril, 2017 - David García

Un elefante en una habitación. Vicnt (iStock)
1. Los animales no han nacido para dar masajes
Partamos de la base de que todo aquello que obliguemos hacer a los animales, es explotación. Hay casos flagrantes como algunos en los países del sudeste asiático en los que se usan serpientes o elefantes para dar masajes a los turistas. Un riesgo para el receptor del pseudomasaje y un caso de explotación animal claro. Contratar estos servicios contribuiría con esta lacra.
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