10 paradas obligatorias en tu ruta por los Balcanes

9 febrero, 2017 - David García

Una de las cataratas de Plitvice. Shadowgate (Flickr)
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Hacer una ruta por los Balcanes se ha convertido en uno de los destinos turísticos preferidos en Europa en los últimos tiempos. Atrás quedan ya los duros años de guerra en los que las repúblicas ex yugoslavas se desangraron y ahora, fundamentalmente Croacia, y después Serbia, Eslovenia y Bosnia, son referentes turísticos, algunos aún por descubrir. Si pretendes hacer una ruta por estos países, aquí te dejamos los lugares que no puedes perderte.

1. Dubrovnik.

La llamada ‘perla del Adriático’ o también ‘la Atenas dálmata’, en Croacia, es una ciudad de menos de 45.000 habitantes que se ha convertido en una de las más turísticas de Europa. Su ciudad amurallada, Ragusa, es Patrimonio de la Humanidad, y llama poderosamente la atención que está ‘anclada’ en la montaña de San Sergio y cae directamente a las aguas del Adriático. En verano es una de las ciudades más animadas de Europa sobre todo también por sus playas, entre las que destaca la de Banje.

Vista de Dubrovnik con su muralla en primer término. Ivan Ivankovic (Flickr)

Vista de Dubrovnik con su muralla en primer término. Ivan Ivankovic (Flickr)

2. Isla de Brac.

Croacia es también un país de playas y si hay una icónica, esa es la de la isla de Brac, con su lengua de arena cuya forma depende del viento y las mareas. Un arenal de tonos blancos y, dentro de la isla, todo un vergel de vegetación. No dejes de visitarla.

Espectacular lengua de arena en la isla de Brac de Croacia. Szabolcs Emich (Flickr)

Espectacular lengua de arena en la isla de Brac de Croacia. Szabolcs Emich (Flickr)

3. Con la ‘jet set’ en Hvar

Otra de las islas más famosas de Croacia es Hvrar, que además se ha convertido ya en un punto de encuentro de muchas ‘celebrities’ internacionales, que se pierden al calor de sus infinitos campos de lavanda, los cultivos delimitados como en los tiempos de los griegos, su herencia arquitectónica, las murallas o las playas de los boscosos islotes del archipiélago de Pakleni Otoci, en los que la privacidad está garantizada.

Puerto en la ciudad de Hvar y de fondo sus pequeñas y paradisíacas islas. Morozena (iStock)

Puerto en la ciudad de Hvar y de fondo sus pequeñas y paradisíacas islas. Morozena (iStock)

4. Parques Nacionales: Lagos de Plitvice y Krka.

Ya en el interior croata son célebres sus Parques Nacionales. Destacamos dos. Por un lado el de Plitvice. Lagos, cascadas, manantiales, aguas azul turquesa, vegetación exuberante… así es el parque natural más conocido de Croacia. Para más exactitud hay 16 lagos a diferentes alturas, comunicados por 92 cascadas. Lo puedes recorrer a pie a través de senderos y puentes de madera, y los lagos más grandes, en unas barquitas. Por otro lado el de Krka, un conjunto natural igualmente de fantasía con sus famosas cascadas donde podrás darte un chapuzón. El río Krka, al que debe su nombre, baña estas tierras formando estos maravillosos saltos de agua que combinan a la par el azul de las aguas con el verde de la vegetación.

Una de las cataratas de Plitvice. Shadowgate (Flickr)

Una de las cataratas de Plitvice. Shadowgate (Flickr)

5. Kopaonik.

Pero si visitas los Balcanes en invierno, lo mejor es que no dejes de visitar Kopaonik, el centro invernal más importante de Serbia, y el de mejores infraestructuras para la práctica del esquí. De todas formas no es la única estación de esquí de calidad en el país. Zlatibor, situada en el suroeste, cuenta también con otra destacada estación de esquí, y Tara es destacada por sus paisajes bien preservados, aunque también dispone de instalaciones de esquí e importantes infraestructuras hoteleras.

Estación de esquí de Kopaonik. Kisa_Markiza (iStock)

Estación de esquí de Kopaonik. Kisa_Markiza (iStock)

6. Belgrado.

La ciudad más urbanita, poblada y ‘marchosa’ de los Balcanes es sin duda Belgrado, la capital de Serbia y de la antigua ex Yugoslavia. Se trata de una de las ciudades más antiguas de Europa, llena de historia y escenario de multitud de acontecimientos históricos. Los barrios y edificios históricos de Belgrado son las principales atracciones de la ciudad, así como su agitada vida nocturna que atrae a decenas de ‘vecinos’ eslovenos, croatas y bosnios cada fin de semana.

Plaza de la República, uno de los lugares más céntricos y animados de Belgrado. Kirillm (iStock)

Plaza de la República, uno de los lugares más céntricos y animados de Belgrado. Kirillm (iStock)

7. Novi Sad.

Serbia es un país que no tiene salida al mar y que por tanto no tiene playa. ¿O sí? Cerca de la ciudad de Novi Sad encontramos la playa de Štrand, una de las más populares de Europa, al menos si la juzgamos por la cantidad de visitantes que tiene en verano. También en esta ciudad encontramos otro curioso símbolo serbio: una torre con un reloj que pareciera que han cortado por la mitad y la han plantado en lo alto de una colina.

Playa urbana y fluvial de Štrand.Alen Čabrić (Flickr)

Playa urbana y fluvial de Štrand.Alen Čabrić (Flickr)

8. Bled.

Es sin duda uno de los lugares más conocidos (¡y mágicos!) de Eslovenia. Está a orillas de un lago, llamado Bled también, que está rodeado de un bosque encantador y muy frondoso. Está a tan solo 50 kilómetros de la capital, Ljubljana, en los llamados Alpes Juliano, muy cerca también de la frontera con Austria. Pero sin duda lo más famoso de este lugar es la isla que hay en medio del lago y en la que hay una iglesia. Te enamorarás seguro de este pueblo.

Vista en primer término de la isla de Bled y de fondo los Alpes Julianos. Vicente Villamón (Flickr)

Vista en primer término de la isla de Bled y de fondo los Alpes Julianos. Vicente Villamón (Flickr)

9. Predjama.

Uno de los mayores atractivos turísticos de Eslovenia es Predjama, un pequeño municipio de, atención, solo 87 habitantes. Pero tiene algo que otros no tienen: un espectacular castillo renacentista excavado en una especie de cueva que verdaderamente cuesta creer que en aquella época, siglo XV, pudieran acabar una obra de ingeniería así.

Castillo de Predjama. Elio (Flickr)

Castillo de Predjama. Elio (Flickr)

10. Mostar.

Marcado sin duda por la guerra de los Balcanes, Mostar (en Bosnia) es una ciudad que merece ser visitada. No dejes de pasear por su icónico puente de Stari Most, símbolo de reconciliación entre culturas, aunque Mostar esconde muchos más secretos que no puedes perderte.

La ciudad de Mostar con su célebre puente. Donyanedomam (iStock)

La ciudad de Mostar con su célebre puente. Donyanedomam (iStock)

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