Qué ver en las islas Phi Phi

6 noviembre, 2014 - Redacción

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Cuando piensas en una “playa paradisíaca” lo que te viene a la mente no hace justicia a lo que te espera en este rincón de Tailandia que es el mar de Andamán, repleto de trocitos de paraíso caídos del cielo entre los que destacan las islas Phi Phi, un archipiélago a menos de 50kilómetros de Phuket que, desde que se rodó en ellas la película La playa, dirigida por Danny Boyle y protagonizada por Leonardo di Caprio, se han convertido en un destino turístico eco-sostenible de primer orden donde se puede disfrutar a tope de la naturaleza haciendo senderismo, buceando -incluso con tiburones negros, que son inofensivos pero con todo el porte de un tiburón-, explorando los arrecifes de coral…

El archipiélago está compuesto de seis islas y multitud de islotes, y forma parte del Parque Nacional de Hadnopparattara-Koh Phi Phi. Las islas son muy pequeñas: en total, ocupan poco más de doce kilómetros cuadrados. Las dos mayores son las más famosas, y merecidamente: Phi Phi Don, de casi diez kilómetros cuadrados, es la más importante y a la que llegan los ferries desde los puertos de Phuket City y Krabi tras un par de horas de travesía, y la de Phi Phi Leh, donde se encuentra la bahía de Maya, el escenario principal de la película.

Qué ver en las islas Phi Phi

Las islas atesoran algunos de los parajes más bellos que, con seguridad, podrá descubrir un viajero tipo en su vida: acantilados escarpados en cuyas cuevas naturales viven los gitanos del mar, playas en forma de media luna cuya arena es tan blanca que no se puede contemplar, jungla virgen tupida… y cierto aire místico que impregna las islas y que, aunque no sean ya el secreto viajero que siempre fueron, no pierde su carácter de edén sacado de otra dimensión, donde sigue habiendo pescadores, hogueras en la playa por la noche y, sobre todo, unas playas de arena blanca y aguas transparentes de una belleza tan rotunda que, incluso estando en ellas, cuesta creer sea realidad.

En Phi Phi Don, tienes que ascender al caer la tarde al Viewpoint para descubrir, desde casi doscientos metros de altura, cuán bella puede ser una isla tailandesa. Las vistas nos descubren sus playas prístinas y accesibles, como las de Yao y Lanti, con buenos corales, o la muy tranquila Laem Tong, en el norte. La animación se queda para Ton Sai, la población más importante, donde atracan los ferries y que fue totalmente arrasada por el tsunami de 2004, y donde se concentra la mayor parte de la oferta para el viajero, desde cabañas de madera a resorts de lujo, pasando por todo tipo de restaurantes y tiendas en su pequeño puerto.

Qué ver en las islas Phi Phi

La isla de Phi Phi Leh también parece sacada de un sueño. La bahía de Maya es una impresionante bahía cercada por acantilados de cien metros de alto en la que hay varias playas: la principal tiene unos doscientos metros de largo de pecaminosa arena blanca y los corales pueden verse a simple vista desde la superficie, pues la misma bahía es un gigantesco arrecife. Al calor de la fama que le procuró la película (y que no estuvo exenta de polémica por los cambios que se crearon en la vegetación para el rodaje, como la plantación de cocoteros), Phi Phi Leh se ha convertido en uno de los destinos más famosos del sudeste asiático, y lo merece, pero también es verdad que, hasta entonces, era un lugar virgen -vívian pescadores en cabañas en la playa- que se ha convertido, precisamente, en lo que la película contaba: un lugar ya conocido por todos, cuya belleza hay que compartir con miles de viajeros, que echan pie en tierra de docenas de barcas y lanchas que atracan en la playa.

Pero no hay que lamentarse: nada como visitar la isla muy temprano por la mañana o a partir de media tarde para evitar a las multitudes y, en una de las playas más célebres bellas del mundo, comenzar a echar de menos la belleza reposada de Tailandia, y fantasear con perderse para siempre en el modo de vida thai.

Las otras islas son muy poco frecuentadas: la de Koh Yung es, salvo por una pequeña playa, casi toda ella inaccesible, y en la de Koh Pai, muy pequeña, se puede acampar.

Si quieres comenzar a conocerlas, échale un vistazo a este espectacular vídeo

¡Buen viaje! 

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