Qué ver en Logroño

16 septiembre, 2016 - David García

Puente de piedra sobre el Ebro. Arendle (Flickr)
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Qué ver en Logroño

Capital de La Rioja, Logroño tal vez sea una de esas ciudades desconocidas para la gran mayoría de los españoles. Sin embargo, aquellos que se animan a visitarla se llevan una muy buena impresión de ella. Se trata de una agradable sorpresa que va más allá de la manida tradición del vino. Nosotros estamos aquí para intentar convencerte para que te acerques a esta preciosa y animada villa.


1. Calle Laurel.

No podemos patear una ciudad si no es con algo en el estómago. La calle más famosa para eso en Logroño, la calle de los pinchos y las tapas, vamos, es la céntrica calle Laurel. Allí se dan cita jóvenes y mayores en armonía para disfrutar de las más variopintas recetas en sus múltiples bares y regado todo ello, como no podía ser de otra forma, de los mejores caldos de la tierra. La calle, sobre todo los fines de semana, está siempre en completa ebullición. Junto a la calle San Juan forma la llamada ‘senda de los elefantes’.

'Senda de los elefantes' de Logroño. Juantiagues (Flickr)

‘Senda de los elefantes’ de Logroño. Juantiagues (Flickr)

2. Las ‘torres gemelas’ de su concatedral.

Una de las estampas típicas de Logroño es la imagen de la Concatedral de Santa María de la Redonda, declarada Bien de Interés Cultural en 1931. Está construida sobre un primitivo templo del siglo XII y ha sufrido numerosas reformas y ampliaciones a lo largo de la historia, siendo la última la incorporación de sus conocidas torres gemelas, en el siglo XVIII.

Concatedral de de Logroño. Josu Mendicute (Flickr)

Concatedral de de Logroño. Josu Mendicute (Flickr)

3. Paseo a orillas del Ebro.

El Ebro no solo pasa por Zaragoza, también por Logroño. No dejes de dar un paseo a orillas del río para contemplar la colección de puentes monumentales que lo atraviesan y que unen ambas riberas. El Puente de Piedra, el de Sagasta y el de Hierro son solo tres ejemplos de arquitectura aplicada a salvar la distancia entre ‘los dos logroños’.

Puente de piedra sobre el Ebro. Arendle (Flickr)

Puente de piedra sobre el Ebro. Arendle (Flickr)

4. Parque del Espolón.

Uno de los lugares típicos de encuentro para la sociedad logroñesa es el parque del Espolón, tal vez el más popular de la ciudad. Situado en el centro financiero y presidido por una estatua ecuestre de Espartero, sorprende al visitante por lo cuidado que está.

Parque del Espolón (Wikipedia Creative Commons)

Parque del Espolón (Wikipedia Creative Commons)

5. Visita a bodegas.

Ya hemos hablado de la vinculación de La Rioja con el mundo del vino. Logroño no es ajeno a ello y por tanto unas cuantas bodegas tienen en la capital riojana su sede. Muchas de ellas además ofrecen visitas guiadas a los amantes de la enología, con degustaciones incluidas, faltaría más. Ontañón (con su museo de vidrieras y muebles relacionados con el vino y sus esculturas mitológicas), Olarra, Marqués de Vargas, Darien o Franco Españolas son algunas de estas bodegas. Además no dejes de pasar por la rotonda de Gran Vía con Vara del Rey para contemplar la fuente que emana vino en vez de agua.

Bodega en Logroño. Kris Arnold (Flickr)

Bodega en Logroño. Kris Arnold (Flickr)

6. Recorre su Camino de Santiago.

El Camino de Santiago también pasa por Logroño así que te invitamos a que lo veas y recorras el tramo que pasa por allí y así aprovecharás para ver parte de la ciudad. Sal desde Pozo Cubillas, desde la fuente donde los peregrinos pueden refrescar sus pies y el mirador donde se puede ver el puente de piedra y las torres de las iglesias. Pasa por la oficina del peregrino, cruza el Ebro y entra en el casco antiguo para ver también el albergue de Logroño. El camino atraviesa las calles Ruavieja y Barriocepo, llega a la plaza del Parlamento y sale del Casco Antiguo por la puerta del Revellín, la única puerta de la muralla que sigue en pie. Finalmente el camino sale de la ciudad por la avenida Murrieta.

Homenaje al peregrino en Logroño. José Manuel Armengod (Flickr)

Homenaje al peregrino en Logroño. José Manuel Armengod (Flickr)

7. Ruinas de otro tiempo.

Para terminar te proponemos que te traslades a otro tiempo, que retrocedas hasta llegar a la España romana. No es difícil, al menos en Logroño, ya que puedes admirar por un lado los restos del puente de Mantible, en el barrio de El Cortijo; y por otro lado los restos de la antigua ciudad romana de Vareia, ubicados debajo del actual casco urbano del barrio denominado Varea.

Ruinas romanas (Wikipedia Creative Commons)

Ruinas romanas (Wikipedia Creative Commons)

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