Qué ver y qué hacer en Innsbruck

19 agosto, 2016 - David García

Vista de Innsbruck. Alekskai52 (iStock)
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A poco más de 300 kilómetros de Viena, se encuentra otra de las ciudades más conocidas de Austria. Se trata de Innsbruck, que además es la capital de una de las regiones más carismáticas de Europa, el Tirol. Enclavada en los Alpes, esta villa de unos 125.000 habitantes ofrece multitud de alternativas para sus visitantes. Aquí te proponemos diez.

1. Deportes de invierno.

Decir Innsbruck es sinónimo de deportes de invierno. La capital tirolesa es el lugar ideal para la práctica del esquí en el invierno y montañismo en el verano. Hay varios centros de esquí en los alrededores de Innsbruck sobre el Nordkette, una de las montañas que rodean la ciudad y que está a más de 2.000 metros de altitud. Tal es el arraigo de la ciudad con la nieve que ha sido dos veces sede de los Juegos Olímpicos de Invierno.

Estación de esquí en Innsbruck. Tpopova (iStock)

Estación de esquí en Innsbruck. Tpopova (iStock)

2. El Tejadillo de Oro.

Uno de los principales atractivos de la ciudad es su curioso mirador conocido como Tejadillo de Oro, encargado por el emperador Maximiliano I en 1500 y recubierto con 2.657 tejas de cobre doradas al fuego, todas ellas originales.

Imagen del tejadillo, que es el que cubre el mirador o ventanal del edificio de la imagen. Hannes6380 (iStock)

Imagen del tejadillo, que es el que cubre el mirador o ventanal del edificio de la imagen. Hannes6380 (iStock)

3. Bergisel: deporte, arquitectura y gastronomía.

Otro de los símbolos de Innsbruck es su trampolín de saltos Bergisel, diseñado por la galardonada arquitecta iraní Zaha Hadid en 2001 sobre el Nordkette. Allí puedes ver cómo entrenan los saltadores de esquí mientras disfrutas de las vistas y deleitas tu paladar en el famoso restaurante Sky. Todo un lujo.

Torre Bergisel. Andreaskrappweis (iStock)

Torre Bergisel. Andreaskrappweis (iStock)

4. Maria-Theresien-Strasse.

La arteria principal de Innsbruck es la calle Maria-Theresien donde puedes pasar una amena tarde de compras y tomar un café en alguno de sus establecimientos. Allí podrás admirar también la Columna de Santa Ana y el Arco del Triunfo, otros de los símbolos de la ciudad.

Maria-Theresien-Strasse en Innsbruck. Fotofritz16 (iStock)

Maria-Theresien-Strasse en Innsbruck. Fotofritz16 (iStock)

5. Museo Tirolés.

Ya hemos dicho que la región del Tirol es una de las más populares y curiosas de Europa. Para rendirle tributo, la ciudad de Innsbruck alberga el Museo Tirolés de Folclore y Arte, considerado uno de los museos más valiosos de Europa y que contiene la colección más importante de arte y cultura en la región del Tirol.

Entrada al museo. Bede735c (Wikipedia Creative Commons)

Entrada al museo. Bede735c (Wikipedia Creative Commons)

6. Palacio Imperial.

El mismo Maximiliano I que mandó construir el Tejadillo de Oro, dejó como herencia en la ciudad el Palacio Imperial. Fue en torno al año 1500. Desde entonces el palacio ha sufrido renovaciones interiores y por él han pasado personajes ya mitificados como el de la emperatriz Sisi. Se trata de una visita imprescindible si quieres empaparte del clásico ambiente palaciego que ha envuelto a Austria hasta hace un siglo.

Palacio Imperial de Innsbruck. Leonid Andronov (iStock)

Palacio Imperial de Innsbruck. Leonid Andronov (iStock)

7. Funiculares y teleféricos.

Innsbruck tiene una red de transportes muy curiosa en la que los funiculares y los teleféricos son indispensables para la movilidad y para subir a las montañas que rodean a la ciudad. No dejes de pasar la ocasión para montarte en alguno de ellos y de admirar sus modernas estaciones.

Estación vanguardista de funicular en Innsbruck. Sasimoto (iStock)

Estación vanguardista de funicular en Innsbruck. Sasimoto (iStock)

8. Gastronomía.

Una de las actividades más populares cuando viajamos a otra ciudad es la de disfrutar de su gastronomía. En el caso de Innsbruck te proponemos las experiencias culinarias que se ofrecen en la cordillera Nordkette y en concreto las del restaurante Seegrube, que ofrece platos tradicionales y delicatesen a partes iguales mientras disfrutas de unas vistas de vértigo.

Mesa en el restaurante Seegrube en Nordkette (http://www.nordkette.com)

Mesa en el restaurante Seegrube en Nordkette (http://www.nordkette.com)

9. Bebe agua de sus fuentes.

El centro de Innsbruck está salpicado de multitud de fuentes de agua potable que llega directamente desde los Alpes. Jamás vas a tener la oportunidad de degustar un agua tan pura, fresca y cristalina así que aprovecha a llenar tu botella y bebe de este preciado líquido.

Fuente, y al fondo, el Tejadillo Dorado. Africanway (iStock)

Fuente, y al fondo, el Tejadillo Dorado. Africanway (iStock)

10. Picnic y baño en sus lagos.

Empápate de la vida tirolesa e imita a sus habitantes haciendo un picnic y bañándote en uno de los lagos cercanos a Innsbruck (si vas en verano, claro). El lago Badesee Rossau (conocido como Baggersee) está muy cerca de la ciudad y se llega en transporte público desde el centro de la ciudad. Otro de los lagos populares es el lago Möserer See, que además es uno de los más cálidos del Tirol. Disfruta de un entorno natural único, de vegetación y de un gran ambiente. Es espectacular.

Imagen de uno de los lagos turísticos del Tirol. (http://hotelschoenegg.at)

Imagen de uno de los lagos turísticos del Tirol. (http://hotelschoenegg.at)

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