10 hoteles de rock and roll

4 marzo, 2015 - Miguel Á. Palomo

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10 hoteles de rock and roll

Es inevitable asociar habitación de hotel a edad dorada del rock&roll. Las estrellas en gira tenían su centro de operaciones en lúgubres antros o en lujosos complejos hoteleros a los que convertían, para terror del personal, en escenario de sus pasotes y desfases incontrolables. Eran otros tiempos más salvajes, pero todavía permanece viva la llama de aquellas fiestas legendarias en los mismos hoteles o en otros que nacen para rentabilizar la imagen de una época que afortunadamente para sus compañías de seguros no volverá. El marketing del rock no descansa y todavía podemos acordarnos de historias prohibidas, de crónicas de excesos y de televisores arrojados al vacío. ¡Larga vida al rock&roll y a sus hoteles!

1. The Chelsea Hotel (Nueva York)

Un mito no sólo ligado a la música rock, sino a toda una cultura underground y a una época ya perdida, un templo todavía en pie aunque ya no reciba huéspedes porque Nueva York tampoco es lo que era. La última noticia es que, en manos del grupo Chelsea Hotels, amenaza con abrir de nuevo sus puertas en 2016. Pero sus inquilinos serán otros, y sus historias nada tendrán que ver con las de Leonard Cohen y Janis Joplin, con las de Patti Smith y Robert Mapplethorpe, con las de Bob Dylan, Dennis Hopper o William Borroughs, con las de amores y vidas al límite, con las de Nancy y Sid, Sid y Nancy en la habitación 100. Es EL hotel.

Chelsea Hotel / Foto: andrewmalone

2. Hard Rock Hotel (Ibiza)

Menudo contraste, de la leyenda moribunda del Manhattan contracultural a la fiesta perpetua y el hedonismo ibicenco. Desde el año pasado, la marca Hard Rock tiene su primer hotel en suelo europeo y desde su fiesta de presentación ya dejó claro su propuesta como sede de conciertos multitudinarios. Luego está el merchandising marca de la casa, con colecciones de artistas rockeros, y la posibilidad de los huéspedes de crear in situ su propia banda sonora o de recibir clases de guitarra Fender. Una enorme mano cornuda recibe a los visitantes. ¿Postureo? Bienvenidos al concierto, gracias por estar aquí…

Hard Rock Ibiza

3. Andaz West Hollywood (Los Ángeles)

Otro icono del rock and roll way of life, un santuario del exceso, un hotel-forajido con cientos de antecedentes pero ninguna condena. Enumerar todas las muescas de su historial es prácticamente imposible. Las más condecoradas: Led Zeppelin arrasó a mediados de los setenta las seis plantas que tenía reservadas e incluso al batería John Bonham le dio por recorrer los pasillos en moto; Jim Morrison lo utilizó como residencia personal hasta que le echaron a patadas por su costumbre de pasearse por el alféizar; el líder de Slipknot estuvo a punto de suicidarse al intentar saltar desde su balcón de la octava planta, pero fue detenido. Pero, sobre todo, el West Hollywood Hotel es el hotel desde donde Keith Richards lanzó en 1972 una televisión por la ventana de su habitación 1015. ¿O fue Keith Moon, de The Who? ¿O fueron los dos?

Andaz West Hollywood

4. Joshua Tree Inn (Joshua Tree)

No salimos de California pero ponemos rumbo al desierto mágico de los árboles de Josué en donde todavía podemos alojarnos en uno de los moteles con más encanto de Estados Unidos. Color, calor, una bonita piscina y unas habitaciones rústicas con anécdotas musicales de todo tipo. La más recordada (y totalmente verídica, con Phil Kaufman y Keith Richards como estrellas invitadas), es la que podemos leer tumbados en la cama de la habitación 8, la misma en la que el cantante de country-rock Gram Parsons murió por sobredosis en 1973 y que rinde homenaje a su memoria en un ambiente sobrecogedor. Sus fotos, sus recuerdos, sus amigos… Y su música eterna, que el huésped puede escuchar si conecta el reproductor.

Joshua Tree Inn

5. Backstage Hotel (Ámsterdam)

Un hotel temático por y para rockeros. Por un lado, numerosas estrellas del momento se hospedan en él cuando acuden a la ciudad durante sus giras. Véanse: TV on the Radio o Fleet Foxes, aunque la política de confidencialidad es muy severa. Por otro, el diseño interior está dedicado íntegramente a la música. Véanse: un bar para mitómanos, en cuyo piano hay que descifrar cada autógrafo, o unas habitaciones con muebles que recuerdan las maletas rígidas para instrumentos, con espejos de camerino, con taburetes para sentarse a los teclados y fotos e imaginería nocturna.

Backstage Hotel

6. Hard Day’s Night Hotel (Liverpool)

El hotel temático de The Beatles, un hotel boutique bonito y moderno en pleno centro de la ciudad a la que hay que peregrinar si se quiere dar rienda suelta a la beatlemanía. Los fans tienen material para entretenerse y con el que fotografiarse: estatuas de los cuatro músicos en la fachada, una jukebox de Yellow Submarine en el hall, revistas y afiches de la época, copias de singles originales, arte pop, y fotos y más fotos por todas partes. La suite de John Lennon incluye un piano blanco para que el huésped demuestre que se sabe el Imagine con los ojos cerrados. ¡Qué noche la de aquel día en el hotel!

Hard Day’s Night Hotel2

7. Fairmont The Queen Elizabeth (Montreal)

La lógica continuación del hotel anterior. No tiene este mucho de hippie, pero la revolución del amor tuvo durante una semana de 1969 su epicentro en la cama de una de sus suites: la 1742. En este lecho, que cada 8 de diciembre se cubre con dos docenas de rosas por un triste recuerdo, John Lennon y Yoko Ono practicaron en directo su particular performance contestataria sin apenas quitarse el pijama. Es la Bed-in for Peace la que, a la postre, nos legó el Give Peace a Chance.

Hotel Fairmont The Queen Elizabeth

8. Phoenix Hotel (San Francisco)

Si eres una celebrity o una estrella del rock y duermes en la ciudad, duermes en este hotel. Es impepinable. ¿Qué tiene que todos pasan por sus habitaciones, su piscina y sus espacios coloristas y de diseño desenfadado? Pues el halo de un viejo motel de los años cincuenta en el barrio de Tenderloin que hace que los Red Hot Chili Peppers, David Bowie, Pearl Jam, R.E.M. o Little Richard se sientan a gusto, con estilazo, pero sin oropeles. Sí, Mötley Crüe también. Además, no faltan historias rarunas como los extraños ataques de pájaros a alguna de las bandas alojadas. Irresistible.

Phoenix Hotel2

9. Heartbreak Hotel (Memphis)

El hotel de Elvis. No hace falta añadir nada más. Aunque pendiente siempre de reformas y a la espera de que en el 2016 se inaugure el complejo The Guest House at Graceland, el hotel del desengaño es todo nostalgia en el Elvis Presley Boulevard. Eso sí, la paleta de colores no puede ser más vibrante en dorado, azul, rojo y morado. Con todas las comodidades, incluido un servicio con pelis de Elvis, las habitaciones responden a las expectativas con un rollo retro y decadente a imagen y semejanza de la mansión de Graceland. The Hollywood Suite, The Burning Love Suite, The Graceland Suite, The Gold & Platinum Suite… Un sueño para sus fans, que también pueden refrescarse en la piscina con forma de corazón… roto.

Heartbreak Hotel

10. Chateau Marmont (Los Ángeles)

No podemos sino terminar este paseo por los excesos hoteleros del rock and roll más que regresando a una de sus ciudades fetiches y a uno de sus templos más sagrados, un hotel fortaleza al estilo de los castillos franceses del Loira en plena Sunset Strip que ha visto nacer y morir a tantas estrellas y que todavía sigue siendo santuario como Sofia Coppola quiso transmitir en su película Somewhere. Sus habitaciones y bungalós han sido testigos de fiestas, bacanales de sexo y drogas, descensos a los infiernos y coletazos glamourosos del Hollywood en blanco y negro. Allí se despidió del mundo el blues brother John Belushi, allí vivió Jim Morrison, allí rodaron sus Harley Davison los Led Zeppelin, allí se ha hospedado la realeza al completo del cine, la literatura y el rock and roll.

Chateau Marmont

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