Jordania, un oasis de paz

3 marzo, 2014 - Redacción

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Jordania, un oasis de paz

Jordania siempre ha destacado por su atmósfera pacífica, incluso en estos tiempos revueltos. Y ahora, una aplicación nos permite conocer desde cualquier lugar y en tiempo real sus escenarios más conocidos.

Jordania es, desde siempre, un país tranquilo, al que se puede viajar con completa seguridad y en el que, sobre todo, aguardan lugares que, por más veces que hayamos contemplado en televisión o el cine, e incluso ante ellos, no dejan de sorprender y asombrar: la ciudad de Petra, el Mar Muerto, Amán, Aqaba… Además, desde hace unos meses, podemos comprobar in situ que la seguridad es total y, sobre todo, inspirarnos para nuestro viaje contemplando en directo esos lugares gracias a una red de cámaras que emiten en streaming a través de la web de la oficina de Turismo del país, en http://visitjordan.com/earthcam.

La primera parada virtual es en las Torres de la Ciudadela en Amán, la capital del país, donde se han descubierto vestigios romanos, bizantinos e islámicos. Una segunda cámara transporta al panorama que se levanta por encima de la capital, ofreciendo vistas panorámicas de esta fascinante ciudad. Extendida a lo largo de diecinueve colinas o “jebels”, Amán se encuentra estratégicamente situada entre el desierto y el fértil valle del Jordán, y es una ciudad llena de contrastes, que mezcla, además, lo antiguo con lo moderno de una manera única. No hay que dejar de conocer la estación de ferrocarril de Hejaz, que alberga una amplia colección de locomotoras de vapor, así como un impresionante museo del ferrocarril y que es un auténtico viaje en el tiempo; y la calle más famosa de la ciudad, Rainbow Street, repleta de cafeterías y restaurantes con encanto a los que locales y turistas acuden para entretener la tarde frente a un delicioso café o vivir una velada agradable y tranquila paladeando exquisitos manjares como el mansaf, una especialidad beduina a base de cordero sazonado con hierbas aromáticas, cocinado con yogurt seco y servido con arroz, almendras y piñones, o una baklava, una masa de hojaldre rellena de frutos secos y bañada en miel.

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La cámara del Mar Muerto ostenta el título de ser la webcam más baja del planeta. El Mar Muerto es conocido por ser el mayor balneario natural de la Tierra debido a su riqueza en sales naturales, apreciadas por sus propiedades terapéuticas y medicinales. Se trata del único mar del planeta perfecto tanto para nadadores como para personas que no saben nadar, ya que debido a la alta concentración de sal en él es imposible no flotar.

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Visitar la webcam de Aqaba es visitar el Mar Rojo. Se trata del mar tropical más al norte del mundo, y posee un rico y diverso ecosistema que alberga más de 1.200 especies marinas, siendo uno de los lugares más espectaculares para practicar submarinismo. Aqaba es conocida por sus sobresalientes balnearios y hoteles de lujo, donde se alojan los viajeros que acuden para divertirse en sus playas y disfrutar de deportes acuáticos, como el windsurfing y el buceo. Y es que más allá del propio encanto que tienen las ciudades costeras, la riqueza de los corales del Mar Rojo convierte esta ciudad en un enclave obligado para los amantes del mar y sus criaturas.

La última cámara ha sido instalada en una de las Maravillas del Mundo: la legendaria Petra. Las gigantescas montañas rojas y los inmensos mausoleos que la conforman hacen de ella una de las mayores creaciones de la naturaleza y el hombre. La antigua ciudad, excavada en la roca por los nabateos, cubre una vasta área que contiene muchas reliquias arqueológicas y un paisaje natural único, además de ser un espectáculo digno de admiración. La fachada de El Tesoro, probablemente el momento culminante de cualquier visita, tiene treinta metros de ancho y cuarenta y tres de alto y fue excavada en el siglo I en una roca que cambia de color a lo largo del día. Pero lo más divertido puede ser rememorar Indiana Jones a lomos de un camello, caballo o burro, disfrutando de un paso de 30 minutos desde la entrada al Siq, mientras en el desierto de Wadi Rum se pueden seguir los pasos de Lawrence de Arabia en 4×4, camello o, incluso, sobrevolando el paisaje en globo. ¡Viajemos rumbo a Jordania!

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