Lanzarote, la isla soñada

9 julio, 2014 - Redacción

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Lanzarote, la isla soñada

El Lanzarote que nos enamora debe mucho al artista César Manrique. La Fundación que lleva su nombre es un lugar mágico e imprescindible en tu viaje a Lanzarote.

A Lanzarote no le faltan motivos para que viajamos a ella: tampoco, para caer enamorado,  fascinado, por una isla que tiene tanto de lunar como de paraíso. Eso le sucedió -como a tantísimos- a uno de los artistas más importantes de nuestra cultura, César Manrique, cuyo nombre está ligado por siempre a la isla, y viceversa, pues hasta su fallecimiento en 1992 fue uno de los mayores defensores de sus tradiciones y paisajes.

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Jardín de la Fundación César Manrique

Manrique nació en la isla, pero vivió en diferentes partes del mundo hasta que, en 1968, regresó definitivamente a Lanzarote desde Nueva York con la intención, decía, “de convertir mi isla natal en uno de los lugares más hermosos del planeta, dadas las infinitas posibilidades que Lanzarote ofrecía”. Y así hizo: se instaló en Teguise, y él mismo diseñó su casa-estudio, al más puro estilo tradicional isleño, sobre una colada de lava, que es hoy uno de los lugares más fascinantes -y populares- de la isla.

Mirador del Río, Lanzarote © Fundación César Manrique

Mirador del Río, Lanzarote. © Fundación César Manrique

La casa está levantada sobre cinco burbujas volcánicas naturales de gran tamaño, unidas entre sí por unos pasillos excavados en la lava, y donde Manrique dio rienda suelta a sus ideas: en estas pozas, abiertas al cielo, hay cuartos de baño, barbacoa, piscina, e incluso una pista de baile, decorada con dibujos de Manrique: es, probablemente, lo más destacado de la construcción. La planta superior está inspirada en la arquitectura tradicional de Lanzarote, pero con toques muy contemporáneos: grandes ventanales asomados a vistas de las que quitan el hipo, espacios curvos, grandes pasillos… Aquí se encontraban el salón, la cocina y un cuarto de estar en lo que hoy día es la sala Espacios, donde se expone la colección privada de Manrique, compuesta por obras de grandes nombres de su generación -un auténtico All Star patrio: Miró, Chillida, Tàpies, Picasso.. En la sala contigua, llamada Bocetos, que es el antiguo dormitorio principal, otro de invitados y un baño, se exponen trabajos del propio Manrique.

El restaurante El Diablo, toda una experiencia. Foto  Pedro Martinez Albornoz/Fundación Cesar Manrique_560px

El restaurante El Diablo, toda una experiencia. Foto Pedro Martinez Albornoz/Fundación Cesar Manrique

Sin dejar a Manrique, ¿sabías que uno de los restaurantes más curiosos de todo el archipiélago de las Islas Canarias es obra suya? Se trata del Restaurante El Diablo, situado en el Parque Nacional de Timanfaya, en las conocidas como Montañas del Fuego, y construido con planos de César Manrique, el Restaurante El Diablo ofrece una peculiaridad nada común: aprovechando las grandes temperaturas que se alcanzan a poca profundidad -más de 400ºC a unos pocos metros- en El Diablo se asan asan carnes y pescados aprovechando únicamente el calor que desprende la tierra. ¡Buen viaje!

Datos prácticos: Fundación César Manrique. Taro de Tahíche, s/n. Tel. 928 84 31 38. www.fcmanrique.org Horario:  Invierno (1 noviembre – 30 junio): De lunes a sábados, festivos incluidos, de 10:00 a 18:00 horas. Domingos, de 10:00 a 15:00 horas. Verano (1 julio – 31 octubre): Todos los días, festivos incluidos, de 10:00 a 19:00 horas  El precio de la entrada es de 8 euros
; niños de hasta 12 años gratis

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