Las 5 tumbas egipcias más inquietantes

2 octubre, 2017 - Miguel Á. Palomo

Tumba de KV55 en el Museo Egipcio de El Cairo (A. Parrot, Wikimedia)
¿Te ha gustado nuestro articulo?

Nos creemos egiptólogos por un rato y jugamos a Indiana Jones -el mejor juego posible- para adentrarnos en algunos de los misterios más insondables del Antiguo Egipto. Las tumbas descubiertas que visitamos encierran todavía secretos que décadas y décadas después todavía no han podido ser revelados. Son algunas de las tumbas egipcias más inquietantes de la Antigüedad, en las que se acomodaron momias en su camino hacia Osiris y que, una vez profanadas escupen maldiciones (refutadas, eso sí), enigmas y fascinación a partes iguales.

 

1. En Saqqara

A 30 kilómetros de El Cairo, esta necrópolis siempre ha estado envuelta en el misterio. Allí donde el arquitecto Imhotep proyectó para el faraón Zoser la famosa pirámide escalonada que es la más antigua de Egipto, antes de que se impusiera Guiza como necrópolis real, el célebre Walter Brian Emery descubrió una tumba oculta con una joya en su interior: una pequeña estatua de Osiris, el dios de la muerte. El hombre se llevó consigo la estatua y tal vez también una maldición, pues a las pocas horas falleció sin demasiadas aclaraciones. Más recientemente, en el año 2003, también en Saqqara se descubrió otra tumba antiquísima y de lo más romántica pues escondía la historia de una pareja, ella sacerdotisa y él cantante, que allí se representaba coloridamente en actitud afectiva, algo no muy frecuente. Una tumba alegre y otra no tanto, ambas en Saqqara.

Pirámide escalonada de Zoser (guillemperez, Foter)

Pirámide escalonada de Zoser (guillemperez, Foter)

 

2. Khentkaus III

Un gran descubrimiento llevado a cabo por arqueólogos checos y egipcios en 2015. Se trata de la tumba de la que fuera reina alrededor del 2.450 a.C., a mediados de la dinastía V, una reina desconocida antes del hallazgo. La mastaba, en un pequeño cementerio dentro del complejo funerario de Abusir y a unos 200 metros de donde se enterró a su esposo, el faraón Neferefra, al parecer explica muy bien, demasiado, las causas que llevaron al Imperio a su colapso y que encuentra similitudes -o las predice- con nuestro tiempo actual. Del nepotismo a revoluciones políticas, pasando por el cambio climático. El Antiguo Egipto nunca deja de sorprendernos.

Estatua de Neferefra, antes en Abusir y hoy en el Museo Egipcio de El Cairo (Juan R. Lazaro, Wikimedia)

Estatua de Neferefra, antes en Abusir y hoy en el Museo Egipcio de El Cairo (Juan R. Lazaro, Wikimedia)

 

3. KV55

Puede que no haya una tumba egipcia más inquietante. Conocida como KV55 (número registrado en el catálogo de la necrópolis real), la tumba del Valle de los Reyes en la que a principios del siglo XX Edward Rusell Ayrton encontró este sarcófago espera todavía poner nombre al último de sus interrogantes. ¿Akenatón, el padre de Tutankamón? ¿Su sucesor, el breve Semenkhare, tal vez? Las semejanzas de los restos con los de Tutankamón explicarían al menos cierto parentesco. No hay muchas más pruebas porque los signos identificativos de la tumba fueron borrados deliberadamente. A lo mejor porque Akenatón fue considerado hereje.

Tumba de KV55 en el Museo Egipcio de El Cairo (A. Parrot, Wikimedia)

Tumba de KV55 en el Museo Egipcio de El Cairo (A. Parrot, Wikimedia)

 

4. Kom Abou-Billou

Como pasó en los años veinte con la tumba del rey Tut, un ejemplo más moderno del poder extraño que envuelve a las tumbas egipcias. Un joven Zahi Hawass trabajaba como arqueólogo en Kom Abou-Billou y le tocó exhumar despreocupadamente. Justo al año, un primo del arqueólogo falleció, seguido de varios familiares más los siguientes aniversarios. Hawass tuvo una especie de epifanía. Llegó a ser ministro de Antigüedades y toda una celebridad en el mundo de la arqueología.

Kom Abou-Billou (Wikipedia)

Kom Abou-Billou (Wikipedia)

 

5. Las tumbas ¿alien?

La egiptología siempre ha estado recubierta de un halo cosmológico. Algunos han querido ver la presencia alienígena en el Antiguo Egipto. El descubrimiento en la Gran Pirámide de una extraña cámara con una más extraña criatura (un supuesto mensajero extraterrestre) en su interior por parte de Louis Caparat es uno de los últimos capítulos envueltos en la rumorología. La tumba del faraón Sesostris II, lo mismo. Lo que se encontró junto a Tutankamón, al parecer dos pequeños fetos hijos del faraón, y no dos aliens, uno de los más sonados. Las 24 cajas negras de Giza. Y algunos más. Pero detrás de tanto rumor, se suele imponer la ciencia.

Triángulo (Dean Hochman, Foter)

Triángulo (Dean Hochman, Foter)

1 Comments

Deja tu comentario

« »
¿Quieres recibir las mejores ofertas?

Regístrate y recibe nuestra newsletter