Las ciudades y pueblos más fríos de España

3 enero, 2019 - Jorge Aznal

Te contamos los pueblos y ciudades de España con las temperaturas más bajas (iStock)
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Las ciudades y pueblos más fríos de España
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Abrígate bien para leer este artículo porque vamos a recorrer las ciudades y pueblos más fríos de España. Para ser exactos, nos referimos a los lugares de España que tienen el récord histórico de temperaturas más bajas registradas en las estaciones meteorológicas de la AEMET (Agencia Estatal de Meteorología). Deberías tenerlos bien localizados tanto si eres un amante de las temperaturas extremas, o simplemente si quieres huir del frío invernal. Cuidado, que vamos a abrir la puerta y ahí fuera hace mucho frío…

1. La Torre de Capdella (Lleida)

El récord con la temperatura mínima más baja registrada por la AEMET lo tiene la estación meteorológica situada en el Lago Estangento, en La Torre de Capdella, un municipio de Lleida formado por 19 pueblos: La Pobleta de Bellveí, Estavill, Envall, Antist, Castell-Estaó, Beranui, la Plana de Mont-Ros, Astell, Oveix, Aguirre, Paüls , Pobellà, Mont-rós, Molinos, La Torre de Capdella, Aiguabella, Espui y la Central de Capdella y Capdella. Situado a tan sólo 1075 metros sobre el nivel del mar, y con un legado histórico formado por iglesias románicas consideradas Monumento Histórico Artístico. El 2 de febrero de 1956, el termómetro marcó una temperatura de -32 grados centígrados, aunque se cree que en zonas más altas se alcanzaron los -50 grados. Como para ir a comprobarlo…

Capdella, en la provincia de Lleida. Emilio Vaquer (Flickr)

Capdella, en la provincia de Lleida. Emilio Vaquer (Flickr)

2. Calamocha (Teruel)

Merece la pena pasar frío por conocer Calamocha, la localidad de Teruel que ostenta el segundo puesto en la lista de los pueblos más fríos de España desde que el termómetro marcase -30 grados el 17 de diciembre de 1963. El clima de Calamocha es de veranos suaves y secos, pero de inviernos muy fríos, en cambio en el otoño y en la primavera abundan las fuertes precipitaciones. En cuanto a frío no referimos, son famosas las heladas que se producen en las noches de diciembre a febrero. A pesar de las bajísimas heladas, no es lugar conocido expresamente por las nevadas, sólo por el frío que acecha. El Puente romano de Calamocha sobre el río Jiloca, la Iglesia Arciprestal de Santa María la Mayor edificada sobre un antiguo castillo y el Convento Franciscano Concepcionista de San Miguel Arcángel son algunos de los lugares más representativos de este bonito pueblo de Teruel. Si quieres sentir el frío en la piel, ve unos días a Calamocha, puedes alquilar una casita rural o una habitación de hotel, donde resguardarse del frío.

Calamocha, en la provincia de Teruel (Wikimedia.org)

Calamocha, en la provincia de Teruel (commons.wikimedia.org)

3. Molina de Aragón (Guadalajara)

A los habitantes de la ciudad y la provincia de Guadalajara no les pilla de susto el frío, están más que acostumbrados. Si acaso, como ocurre en muchos puntos de España, se pueden asustar de que los inviernos sean ahora más suaves que los de antes. De hecho hay que remontarse al 28 de enero de 1952 –siempre según la AEMET- para encontrar la temperatura mínima más baja registrada en Molina de Aragón: -28’2 grados. Así que Molina de Aragón, donde destaca su importante castillo-alcázar, es la localidad que completa el podio de los pueblos más fríos de España. El bello municipio catalogado por ser uno de los más hermosos y medievales de todo Castilla, siendo sus calles testigo de historias fascinantes de moros y cristianos. Si buscas hacer una escapadita no descartes este magnífico destino, ¡pero no olvides abrigarte!

Castillo de Molina de Aragón, en la provincia de Guadalajara. Alvizio (Flickr)

Castillo de Molina de Aragón, en la provincia de Guadalajara. Alvizio (Flickr)

4. Reinosa (Cantabria)

El siguiente municipio cántabro brilla por su belleza y por las bajas temperaturas. Rodeada de altas y bellas montañas, su historia de comerciantes que se remota a la época medieval la hace diferente. El 4 de enero de 1971, los termómetros marcaron -24’6 grados centígrados en Reinosa, una de las muchas localidades con encanto de Cantabria. “La Casona”, la iglesia parroquial de San Sebastián, el convento de San Francisco, la capilla de San Roque, el Puente de Carlos III, el Ayuntamiento y la Fuente de la Aurora son algunos de los muchos lugares de interés de Reinosa, surcada por el Ebro, el Híjar, el Izarilla y el Río de las Fuentes.

Iglesia de San Sebastián en Reinosa, Cantabria (Wikimedia.org)

Iglesia de San Sebastián en Reinosa, Cantabria (commons.wikimedia.org)

5. Albacete

En Albacete, una de las ciudades más infravaloradas de España como os contamos en este artículo, se registraron -24 grados en enero de 1971. Fue en el aeropuerto de Los Llanos. Ahora no sólo parece difícil que esa mínima se pueda repetir, sino que la diferencia con las temperaturas actuales es tan grande como preocupante. Eso sí, mirándolo por el lado bueno, Albacete puede ser un buen destino para descubrir en invierno. Igual que Burgos (-22 grados), Teruel (también -22º), Vitoria (-21º) o Salamanca (-20º), las siguientes en el ránking de ciudades con temperaturas más bajas registradas por la AEMET y en el que, curiosamente, no aparecen entre los 10 primeros puestos otras ciudades y provincias “frioleras” como Soria o Palencia.

Paseo de la Cuba de Albacete. Gabriel Villena (Flickr)

Paseo de la Cuba de Albacete. Gabriel Villena (Flickr)

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