Los 10 mejores hoteles iglú del mundo

27 febrero, 2015 - Miguel Á. Palomo

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Los 10 mejores hoteles iglú del mundo

Un témpano de hielo. Es una de las fantasías recurrentes en el universo de los hoteles temáticos, exóticos e insólitos. Hace tiempo era impensable querer y poder pasar una noche de comodidades en un iglú habilitado como habitación de hotel. Pero hoy es posible en muchos rincones de nieve y frío ártico, tierra de hielo en la que jugar a vivir al estilo esquimal y dormir en hoteles efímeros que se derriten cada año y que nuevamente son esculpidos en sillería congelada. Estas obras gélidas de arte son acondicionadas para huéspedes aventureros que han de soportar temperaturas poco habituales a la hora de conciliar el sueño. Estos son los mejores hoteles iglú del mundo. Que los disfrutéis (hasta mediados de abril) sin estornudar demasiado.

1. Ice Hotel (Jukkasjärvi, Suecia) 

IceHotel / Foto: inkiboo

El más conocido y fotografiado, este pionero hotel de hielo en el círculo ártico sueco se reinventa cada temporada –va por su 25 edición- una vez el deshielo ha hecho su trabajo. Las aguas del río Torne son las utilizadas por artistas de todo el mundo que puntualmente trabajan el hielo para siempre sorprender con diferentes y asombrosos diseños de interiorismo a bajo cero. Un hotel de lujo a todos los efectos, un santuario de hospitalidad lapona en el que lo de menos son las bajas temperaturas que se combaten con sacos térmicos de dormir y pieles de ciervo. No falta su IceBar. Ni la celebración de originales bodas.

2. Kakslauttanen Artic Resort (Saariselka, Finlandia) 

Kakslauttanen Artic Resort

Otro de los campamentos helados más de moda, aunque buena parte de su variadísimo catálogo habitacional sean iglús de cristal perfectos para contemplar auroras boreales a este lado de la Laponia finlandesa camino del Ártico. Los iglús de nieve imitan a los de los poblados sami, con lo que la experiencia no puede ser más auténtica… y fresquita, entre tres y seis grados negativos, nada comparable a los -40ºC que caen a plomo en el exterior.

 

3. Iglu-dorf (Stansstad, Suiza) 

Iglu-dorf

En realidad no es uno sino siete hoteles iglú repartidos en siete localizaciones esquiables de los Alpes y Pirineos: Engelberg, Gstaad, Stockhorn, Zermatt, Zugspitze, Davos-Klosters y Andorra. No tan espectaculares como los anteriores, con una decoración bastante cursi, pero sí comprometidos con la sostenibilidad y con la vivencia experiencial única, los iglús incluyen confortables sacos de dormir, tentempiés y cena con fondue de queso, y uso de sauna y bañera de hidromasaje en el interior de un pozo descubierto.

 

4. LumiLinna SnowCastle (Kemi, Finlandia) 

LumiLinna SnowCastle

De nuevo en tierras finlandesas, hay que encaminarse al Golfo de Botnia para descubrir este otro veterano de la arquitectura en hielo en su temporada número 20. El pueblo blanco que cada año se levanta de cero hace las delicias de grandes y pequeños con todo tipo de actividades divertidas y por su gran animación y por su gran hotel con forma de fuerte en cuyo interior, como si de un hotel al uso se tratara, se suceden las habitaciones a lo largo de pasillos abovedados en nieve. No son iglús sino estancias de hielo dentro de un hotel entero de hielo. Con su restaurante de hielo, claro. Laponia es fría, de acuerdo, pero nunca aburrida.

5. Hôtel de Glace (Quebec, Canadá) 

Hôtel de Glace / Foto: Clément Belleudy

Otro de los referentes de la hotelería a temperaturas extremas se halla en la estación ecoturística de Duchesnay, no muy lejos de Quebec, y su protocolo no difiere demasiado del empleado en los otros grandes hoteles iglú: un templo de la arquitectura efímera que, en su 15 aniversario, luce espacios de cuento y diseños cristalinos de artistas escultores. De nuevo, un hotel de campanillas con todo el confort del que un palacio de hielo es capaz de ofrecer. Mucha creatividad, mucho impacto visual, bodas excéntricas, jornadas de vodka en su bar de hielo, baños al aire libre y suites temáticas, algunas incluso con ¡chimenea! Eso sí, el cuarto de baño está fuera del iglú. Vaya.

6. Sorrisniva Igloo Hotel (Sorrisniva, Noruega) 

Sorrisniva Igloo Hotel

Con similar experiencia cuenta este hotel en su actual edición número 16 a orillas del río Arta, a unos 20 kilómetros de la ciudad homónima y una localización ártica de lo más idónea para admirar auroras boreales, hacer un safari en moto de nieve o acurrucarse entre pieles de reno en el interior de unos iglús que se mantienen entre -4 y -7 grados. En un edificio exterior se custodia el equipaje, el restaurante se abastece del río y el fiordo, y la sauna es calentada cada mañana.

7. Snow Village (Ylläsjärvi, Finlandia)

Snow Village

Hasta 15.000 toneladas de nieve y 300 toneladas de hielo natural se han necesitado para levantar en su temporada número 14 este pueblecito de unos 20.000 metros cuadrados a unos 200 kilómetros del círculo polar ártico. El complejo turístico tiene todo tipo de instalaciones como restaurante, bar y habitaciones temáticas de diseños imaginativos e iluminación efectista, además de ofrecer las típicas actividades para disfrutar del esquí en Laponia. Por supuesto, hay capilla para enlaces con mucha tiritona.

8. Chena Hot Springs Resort (Fairbanks, Alaska) 

Chena Hot Springs Resort

Había que visitar Alaska y una de sus opciones de alojamiento helado más interesantes es la de este curioso complejo que, más que habitaciones iglú, depara un museo de hielo realmente impresionante con la gracia de que se mantiene a unos siete grados bajo cero incluso en verano. Ya el capítulo habitacional es bastante más aburrido e intrascendente, a pesar de sus yurtas de estilo mongol.

9. Kirkenes Snowhotel (Sandnesdalen, Noruega) 

Kirkenes Snowhotel

Nieve, nieve y más nieve. Es lo que abunda en el inverno de este importante resort que es todo posibilidades para los que no son frioleros. Hasta 15 toneladas de hielo se emplean para moldear bar y habitaciones, y es que el grosor de las paredes es un grado. El IceBar es el perfecto local donde subir temperatura a base de vodka, aunque luego no esté recomendado coger el trineo para buscar cangrejos rojos gigantes. En cuanto a las habitaciones iglú –también hay cabinas de madera-, difícil escoger cama de hielo entre tantos diseños nórdicos.

10. Hotel Grandvalira (Grau Roig, Andorra)

Hotel Grandvalira

Cerramos la lista en latitudes más próximas para demostrar que no hace falta ir al fin del mundo si de dormir en un hotel iglú se trata. Sin ir más lejos, en la estación invernal de Grandvalira, a unos 2.350 metros de altura, este hotelito se compone de cinco iglús sencillos pero resultones con capacidad de hasta seis personas que se complementan con bar, restaurante, cuarto de baño público y jacuzzi, tal vez el servicio más solicitado. Eso sí, tras la jornada de esquí uno no puede descuidarse y debe permanecer abrigado. Son las leyes de la montaña y de los hoteles iglú.

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