1. Hohenzollern
A unos 50 kilómetros de la ciudad de Stuttgart se encuentra el Castillo de Hohenzollern, uno de los más bonitos de la Selva Negra. Los orígenes del castillo se remontan al siglo XI, cuando comenzó a construirse una fortificación que sería destruida en la primera parte del siglo XV. Tres décadas después, a mediados de ese mismo siglo XV, volvió a levantarse el castillo, que servía como refugio a la familia de la dinastía Hohenzollern. De aquel segundo castillo, que con el paso de los siglos cayó en el abandono, sólo queda la capilla de San Miguel. El castillo actual, con influencias de la arquitectura inglesa neogótica y de los castillos del Loira, se erigió por orden de Federico Guillermo IV de Prusia entre 1846 y 1867 como homenaje a la dinastía Hohenzollern. En su interior se puede contemplar la corona y otros objetos de Guillermo II.
La Selva Negra es una de las zonas más hermosas de Alemania gracias a sus maravillosos paisajes verdes, tan deliciosos a la vista como su famosa tarta Selva Negra (elaborada con chocolate, crema y frutas del bosque) al paladar. Esa belleza natural es el mejor marco (y no nos referimos a la antigua moneda alemana) posible para estos 5 bonitos castillos de la Selva Negra que, en algunos casos, parecen sacados de un cuento:

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