1. La ola Pororoca, estados de Pará y Amapá
No es un paisaje en tierra firme ni un lugar concreto en sí mismo sino un fenómeno natural que atrae al personal surfero de todo el mundo. El estruendo ejerce de llamada ante la llegada de la ola gigante formada en la desembocadura del Amazonas, cuando dos veces al año, entre febrero y marzo, una furiosa corriente procedente del Atlántico penetra en el gran río. En vez de huir de ella, casi mejor surfear sus cuatro metros de altura en sus casi 20 kilómetros de movimiento ininterrumpido río arriba. El surfero Picuruta Salazar la cabalgó durante 37 minutos.
En un país tan vasto y colosal no siempre es fácil desmarcarse de las típicas imágenes de postal que todos tenemos en mente. Sus destinos obligados son muchos y a cada cual más exótico y fotogénico, por lo que sí, Brasil es inabarcable. Por eso lo exploramos a fondo y te chivamos un pequeño muestrario con algunos lugares más o menos desconocidas para el gran público. No faltan playas infinitas, exuberancia vegetal y paisajes deslumbrantes.
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