Descubre la historia y el misterio de la Isla de Pedrosa, el antiguo sanatorio de leprosos en Cantabria convertido en...
Si alguna vez has sentido curiosidad por los lugares abandonados llenos de historia y misterio, la Isla de Pedrosa en Cantabria es uno de esos rincones que no deja indiferente. Ubicada en la ría de San Salvador, cerca de la localidad de Pontejos, esta isla fue durante años el escenario de uno de los sanatorios de leprosos más importantes de España. Hoy, sus ruinas y senderos invitan a explorar un pasado marcado por el aislamiento, la enfermedad y los relatos de fantasmas que han ido tejiendo su leyenda.
Publicidad
La Isla de Pedrosa, también conocida como Isla del Hospital, tiene una historia que se remonta varios siglos atrás. Sin embargo, fue a finales del siglo XIX cuando adquirió una importancia singular al convertirse en un sanatorio para enfermos de lepra. En aquella época, la lepra era una enfermedad temida y muy estigmatizada, por lo que quienes la padecían eran apartados de la sociedad y enviados a lugares como Pedrosa, donde podían ser tratados y, sobre todo, aislados.
El sanatorio de la Isla de Pedrosa funcionó durante más de un siglo, desde 1892 hasta 1989. Durante esos años, miles de personas pasaron por sus instalaciones, viviendo en la isla durante largos periodos de tiempo, separados de sus familias y del resto del mundo. El aislamiento era tan profundo que incluso existía un pequeño cementerio para los fallecidos en la isla, cuyos restos aún se encuentran allí.
Hoy en día, la Isla de Pedrosa conserva muchos de los edificios originales del antiguo sanatorio. Entre ellos destacan el hospital principal, la capilla, pabellones para internos y el antiguo muelle, por donde llegaban los suministros y los visitantes. La naturaleza ha ido reclamando poco a poco el terreno, cubriendo parte de las construcciones con musgo, hiedra y árboles que crecen entre las ruinas.
Caminar por la isla es sumergirse en un ambiente único, donde el silencio solo se rompe por el canto de los pájaros y el crujido de las ramas bajo los pies. Los largos pasillos, las habitaciones vacías y los patios interiores evocan una época de dolor e incertidumbre, pero también de esperanza y humanidad. Muchas personas que vivieron en la isla recuerdan el cariño y la dedicación del personal sanitario, a pesar de las duras condiciones.
Tras el cierre del sanatorio, la Isla de Pedrosa fue abandonada durante años. Sin embargo, en la actualidad es un parque abierto al público, gestionado por el Ayuntamiento de Marina de Cudeyo. A pesar de su aspecto fantasmagórico, la isla se ha convertido en un lugar de esparcimiento y paseo, aunque sigue atrayendo a los amantes de lo paranormal y de las historias inquietantes.
Publicidad
Son muchos los visitantes que afirman haber sentido presencias extrañas, ruidos inexplicables e incluso haber captado psicofonías en las antiguas habitaciones. Las leyendas sobre fantasmas de antiguos pacientes y personal del sanatorio han alimentado el aura de misterio que envuelve a la isla. Incluso hay rutas nocturnas organizadas para quienes buscan emociones fuertes y quieren adentrarse en la historia más oscura de Cantabria.
Visitar la Isla de Pedrosa es relativamente sencillo. Se accede por un puente que la une con la península, y no es necesario ningún permiso especial para pasear por sus senderos y descubrir los rincones más emblemáticos del antiguo sanatorio. Eso sí, conviene llevar calzado cómodo y prestar atención, ya que algunas zonas están bastante deterioradas y no es raro encontrar suelos irregulares o restos de las antiguas instalaciones.
La isla dispone de zonas de picnic y miradores desde los que se pueden contemplar unas vistas impresionantes de la ría de San Salvador y de las marismas circundantes. Además, hay paneles informativos que explican la historia del sanatorio y de la propia isla, para que los visitantes puedan comprender el significado de este lugar tan especial.
La Isla de Pedrosa es mucho más que un simple lugar abandonado. Es un testimonio vivo de la historia de la medicina en España, de la lucha contra la lepra y de las vidas de quienes, durante décadas, encontraron en la isla su hogar forzoso. Hoy, transformada en parque, sigue cautivando a quienes buscan lugares singulares, llenos de historia y misterio.
Si buscas una experiencia diferente en Cantabria, alejada de las rutas turísticas habituales, la Isla de Pedrosa merece una visita tranquila y respetuosa. Deja que el entorno te hable y descubre por ti mismo por qué este antiguo sanatorio de leprosos se ha convertido en uno de los parques más enigmáticos de la región.
ÚNETE AHORA
¿Te imaginas descubrir un rincón casi marciano a menos de una hora de Madrid? Las…
La tarde del sábado en el aeropuerto de Valencia-Manises se convirtió en toda una escena…
Llívia es uno de esos lugares que sorprenden incluso a los viajeros más experimentados. Esta…
Si buscas un espectáculo natural único en Madrid, la Quinta de los Molinos es el…
Cuando viajamos a otros países solemos pensar que ciertas costumbres, como dejar propina, son universales.…
Cuando pensamos en Bogotá, nos viene a la cabeza una ciudad llena de contrastes, cultura…