En lo más profundo del Parque Rural de Teno, en la isla de Tenerife, se esconde uno de los rincones más especiales de Canarias: Masca. Este pequeño caserío, encaramado entre abruptos barrancos y rodeado de imponentes montañas, ha sido comparado en más de una ocasión con el famoso Machu Picchu peruano por sus paisajes de vértigo y su atmósfera casi mágica. Si buscas un lugar diferente, cargado de historia y naturaleza, Masca es una visita imprescindible en tu viaje a Tenerife.
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Masca está situado en el extremo noroeste de Tenerife, dentro del Parque Rural de Teno. Su localización, casi inaccesible hasta hace unas décadas, ha permitido que conserve intacto su carácter tradicional y sus espectaculares paisajes. El acceso al caserío se realiza a través de una carretera sinuosa que atraviesa montañas y ofrece unas vistas impresionantes del barranco de Masca y del océano Atlántico.
Este pequeño núcleo rural tiene orígenes guanches, aunque la mayor parte de sus edificaciones datan de los siglos XVIII y XIX. Durante mucho tiempo, Masca permaneció aislado, lo que favoreció la conservación de sus costumbres y arquitectura tradicional canaria. Sus casas de piedra y tejados a dos aguas parecen suspendidas sobre el abismo, integrándose perfectamente en el entorno natural.
Uno de los principales atractivos de Masca es su famoso barranco, una garganta profunda que desciende desde el caserío hasta la playa de Masca, en la costa. Este sendero es uno de los más populares de Tenerife y está considerado como una de las rutas de senderismo más espectaculares de las Islas Canarias.
El recorrido, de unos 5 kilómetros, permite disfrutar de una naturaleza salvaje y de formaciones geológicas impresionantes. El descenso por el barranco de Masca es toda una aventura: se atraviesan zonas de vegetación autóctona, paredes verticales y estrechos pasos entre rocas. Al final del trayecto aguarda una pequeña playa de aguas cristalinas, perfecta para relajarse tras la caminata. Conviene informarse previamente sobre el estado del sendero y la necesidad de reservar plaza, ya que el acceso puede estar regulado para preservar el entorno.
Masca recuerda al Machu Picchu no solo por su ubicación entre montañas, sino también por la atmósfera mística que se respira en el lugar. La disposición de las casas sobre terrazas naturales, la sensación de estar apartado del mundo y las vistas panorámicas hacen que muchos visitantes encuentren similitudes entre estos dos enclaves, aunque cada uno con su personalidad propia.
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Además de recorrer el famoso barranco, Masca ofrece otros muchos alicientes para el visitante. Pasear por sus estrechas calles empedradas es una delicia: se pueden contemplar casas tradicionales, pequeños huertos y flores autóctonas que adornan los caminos. No olvides detenerte en alguno de sus miradores para disfrutar de las mejores vistas del caserío y el barranco.
El caserío cuenta con varios restaurantes y bares donde degustar la auténtica cocina canaria. Entre los platos más recomendados destacan el almogrote, las papas arrugadas con mojo, el queso de cabra local y los vinos de la zona. Comer en una terraza con vistas a las montañas es una experiencia difícil de olvidar.
Masca también es conocido por su tradición artesanal. En algunas tiendas y talleres se pueden encontrar productos hechos a mano, como cestas de mimbre, cerámicas o tejidos. Si te interesa la historia, merece la pena visitar la pequeña iglesia de la Inmaculada Concepción, construida en el siglo XVIII, así como el museo etnográfico local, donde se explica la vida tradicional del caserío.
A pesar de su aislamiento histórico, hoy en día es relativamente sencillo llegar a Masca. Desde Santiago del Teide, una carretera de montaña lleva directamente al caserío en unos 20 minutos. La ruta está llena de curvas y paisajes espectaculares, por lo que se recomienda conducir con precaución y disfrutar del trayecto. También es posible acceder en excursiones organizadas o en transporte público, aunque las frecuencias pueden ser limitadas.
Masca es mucho más que un caserío pintoresco: es un ejemplo vivo de la historia, la cultura y la naturaleza de Tenerife. Su situación entre barrancos, su ambiente tranquilo y sus paisajes de película lo convierten en un destino perfecto para quienes buscan escapar de las rutas turísticas habituales y descubrir la esencia de la isla. Si tienes la oportunidad, no dudes en perderte por sus senderos, saborear su gastronomía y dejarte sorprender por la magia de este lugar tan especial.
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