Descubre Varosha, la ciudad turística fantasma de Chipre: historia, curiosidades y cómo es hoy este enigmático enclave..
En la costa oriental de Chipre, frente al mar Mediterráneo, descansa una ciudad que en su día fue el epicentro del turismo internacional: Varosha. Este enclave, hoy convertido en una ciudad fantasma, guarda tras sus alambradas la memoria de un pasado dorado y el eco de los días en que las playas chipriotas eran el destino favorito de celebridades y turistas de todo el mundo.
Publicidad
Varosha formaba parte de la ciudad de Famagusta y, durante la década de los 60 y principios de los 70, se posicionó como el principal núcleo turístico de Chipre. Hoteles de lujo, avenidas llenas de cafés, boutiques y una animada vida nocturna convertían este lugar en el referente mediterráneo para quienes buscaban sol, playa y glamour.
La fama de Varosha no era casualidad: aquí se alojaron personalidades como Brigitte Bardot o Elizabeth Taylor, y sus playas eran consideradas de las mejores del Mediterráneo. Sin embargo, todo cambió de forma abrupta en 1974, cuando la invasión turca de Chipre obligó a sus habitantes y turistas a abandonar la zona de forma repentina. Desde entonces, Varosha permanece cerrada y deshabitada, congelada en el tiempo.
En julio de 1974, el conflicto entre las comunidades grecochipriota y turcochipriota culminó con la intervención militar de Turquía. Los residentes de Varosha huyeron dejando atrás sus hogares, negocios y pertenencias. Las tropas turcas cercaron la zona y la declararon área militar prohibida, impidiendo cualquier acceso a civiles, incluso a sus antiguos habitantes.
Desde entonces, los edificios se han deteriorado, la naturaleza ha recuperado parte del terreno y el tiempo parece haberse detenido. Las calles, antes repletas de vida, ahora muestran hoteles derruidos, coches oxidados y escaparates cubiertos de polvo, creando una atmósfera única e inquietante que ha despertado la curiosidad de muchos a lo largo de los años.
Durante décadas, Varosha permaneció completamente inaccesible, rodeada por vallas y patrullada por el ejército turcochipriota. Sin embargo, en 2020 se produjo una apertura parcial de la zona para visitas controladas, aunque el acceso sigue siendo muy restringido y solo determinadas áreas pueden recorrerse a pie o en bicicleta.
Publicidad
La reapertura de Varosha ha generado controversia internacional, ya que se encuentra en una zona bajo control turcochipriota no reconocida oficialmente por la comunidad internacional. Aun así, la posibilidad de pasear por las avenidas desiertas y contemplar los hoteles fantasmales ha atraído la atención de periodistas, curiosos y nostálgicos de todo el mundo.
La imagen de Varosha, con sus edificios abandonados y playas desiertas, ha inspirado documentales, reportajes fotográficos y artículos que exploran el impacto del conflicto en Chipre. Además, su historia es un recordatorio tangible de las heridas abiertas en la isla y de la importancia de la reconciliación entre comunidades.
Muchos chipriotas, especialmente aquellos que vivieron en Varosha, mantienen viva la esperanza de regresar algún día a sus hogares y recuperar el esplendor perdido de este emblemático rincón mediterráneo.
La vida en Varosha giraba en torno al turismo, la hospitalidad y el ocio. Sus calles rebosaban actividad durante el verano, con turistas de toda Europa disfrutando de las playas, restaurantes y espectáculos. Los hoteles ofrecían instalaciones de lujo y los comercios locales prosperaban gracias al flujo constante de visitantes.
La arquitectura de la ciudad reflejaba la modernidad de la época, con grandes bloques hoteleros y avenidas diseñadas para el paseo y el relax. Todo ello se truncó de golpe, dejando un legado de nostalgia y melancolía entre quienes recuerdan aquellos años dorados.
El futuro de Varosha es incierto y está ligado al complejo conflicto político de Chipre. Mientras no se alcance un acuerdo entre las partes, la ciudad permanecerá en una especie de limbo, atrapada entre el pasado y la posibilidad de una nueva vida.
Algunos expertos consideran que la reapertura parcial podría ser el primer paso hacia una futura rehabilitación de la zona y, quizá, el regreso de sus antiguos habitantes. Otros temen que la explotación turística sin consenso pueda agravar la división en la isla.
Sea como sea, Varosha sigue siendo uno de los lugares más enigmáticos y sobrecogedores del Mediterráneo. Una ciudad fantasma cuyo silencio cuenta más historias de las que a simple vista se pueden imaginar.
Varosha, la ciudad turística fantasma de Chipre, es un ejemplo fascinante de cómo la historia y el conflicto pueden transformar para siempre el destino de un lugar. Su misterio y belleza desolada continúan atrayendo miradas y preguntas, convirtiéndola en un punto de referencia para quienes buscan comprender la compleja realidad de Chipre.
ÚNETE AHORA
San Valentín está a la vuelta de la esquina y la mejor forma de sorprender…
En el corazón del desierto de Nevada, a unos 30 kilómetros al norte de la…
Si alguna vez has soñado con visitar un lugar que parece de otro planeta, Socotra…
Febrero llega cargado de oportunidades para quienes quieren sorprender a su pareja, amigos o familiares.…
Si eres de los que disfruta descubriendo platos exóticos y la gastronomía internacional, seguro que…
Viajar en 2026 no va solo de llegar rápido. Va de cómo empiezas el viaje.…