La condición humana tiene ese punto kamikaze que nos empuja a asomarnos al precipicio. Pero es que el mundo se conoce mejor desde las alturas y por eso ansiamos contemplar el infinito hasta hacernos sentir insignificantes. Más allá de estas reflexiones filosóficas de saldo, lo que queremos es que conozcas destinos de vértigo, las mejores atalayas naturales y las instalaciones artificiales que el hombre construye para admirar y enfrentarse a la inmensidad de los paisajes más sobrecogedores del mundo. ¿Te atreves a dar el paso?
1. Grand Canyon Skywalk (Arizona, Estados Unidos)
Tal vez el más famoso. Recordamos la polémica suscitada cuando en 2007 se presentó en sociedad esta pasarela en forma de herradura volada sobre el Gran Cañón para horror de las asociaciones ecologistas. Pero imposible no aprovechar el filón turístico que acude en masa a experimentar el vértigo, inevitable gracias al piso transparente de su estructura de vidrio. Estar colgado a 1.300 metros de altura es lo que tiene. Aunque si el mirador asusta, mejor ni te comentamos recorrer la impresionante garganta del río Colorado a bordo de un helicóptero. Tranquilo, luego sales pitando a Las Vegas y allí se te pasan todos los males.
2. Five fingers (Salzkammergut, Austria)
A originalidad pocos ganan a esta estructura que, como su nombre indica, imita la forma de una mano por cuyos dedos caminan los que se atreven a ser testigos de las vistas imbatibles de los Alpes austríacos. A 2.108 metros de altura, con una caída de 400 metros, cada falange metálica tiene su propia gracia: el meñique es perfecto para un selfie enmarcado, el anular juega con el suelo de cristal, el corazón termina en un trampolín al que lógicamente no se puede acceder, el índice esconde un simpático agujero en el suelo, y en el pulgar hay un telescopio por si te has perdido algo.
Una vez más, el cine es capaz de mover masas. La película Avatar rompió la taquilla en 2009 pero, como El Señor de los Anillos y tantas otras cintas de cine espectáculo, los decorados naturales utilizados se convierten en objeto de deseo turístico. En el caso de la peli de James Cameron, fue el alucinante paisaje boscoso de Zhangjiajie (provincia de Hunan), en el corazón de China, el que empezó a llenarse de turistas para los que se construyó a más de 1.400 metros de altura un estrecho pasillo de vidrio cosido a una de sus puntiagudas montañas. El parque natural, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, ya es oficiosamente el parque de la Montaña Hallelujah, uno de los hogares de los Na’vi en la luna
Aquí no hay intervención humana, sino que se aprovecha el corte liso de una enorme plataforma conocida como
No es el puente de Indiana Jones en el Templo Maldito pero la cosa impresiona antes y después de adentrarse paso a paso en esta calle en curva de 125 metros sostenida por cables de acero al final del
De nuevo los
Es evidente que no podíamos olvidar este balcón orientado a una de las maravillas del mundo: las
Un clásico de las alturas. Cuando decimos altura, decimos 3.165 metros por encima del nivel del mar, un vuelo que corta la respiración sobre el
Si acabamos de mencionar un clásico, nos pasamos a los Alpes franceses para introducirnos en uno de los últimos miradores en llegar, el también conocido como
Cómo son estos noruegos. Diseño nórdico, volúmenes puros, integración en el paisaje y un curioso sentido del humor. La obra de los arquitectos Todd Saunders y Tommie Wilhelmsen consiste en una elegante pasarela convertida al final en un tobogán suicida sobre los bosques y los fiordos de Aurland. Pero no hay que dramatizar, se puede alcanzar el extremo sin jugarse la vida ya que colocaron una mampara transparente. ¡Qué majos!
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