Las 6 excusas más típicas de un viajero cuando le pillan colándose en el metro

8 abril, 2015 - Raúl Fernández

¿Te ha gustado nuestro articulo?
Las 6 excusas más típicas de un viajero cuando le pillan colándose en el metro

Los precios del transporte no dejan de subir cada año aunque los viajeros colándose en el metro es una realidad que ha permanecido invariable. En ese momento, que unos pasan con sonrojo y del que otros consiguen salir con mucha dignidad, echa a volar nuestra imaginación buscando excusas de lo más variopintas. Siempre es mejor llevar preparado un repertorio de posibilidades para intentar evitar pagar la multa. Toma nota y, aunque no te animamos en ningún caso a que viajes sin pagar, te echamos un cable por si te ves en apuros.

1. Yo quería pagar, pero no pude hacerlo

Esta excusa podría titularse perfectamente ‘basada en hechos reales’. ¿O nunca te ha pasado que has llegado al metro y la máquina expendedora no funcionaba? Seguro que sí. Cosa bien diferente es que al inspector le parezca una disculpa lo suficientemente válida como para eximirte de la multa.

 Metro

2. Sorry? Excuse-moi?

Nadie dijo que colarse en el metro no requiera preparación y conocimiento de idiomas. Claro que, tampoco existe ningún estudio científico que avale su efectividad. Pero, ¿y si respondes en otro idioma cuando ‘te han pillao con las manos en la masa’? Lo peor que te puede pasar es que el inspector sea bilingüe…

 Metro

3. El ‘Jefe Infiltrado’

Conviértete en una estrella de la tele y prepárate para hacer tu mejor papel. Tan solo tienes que ceñirte al guión: eres el jefe infiltrado de los inspectores de metro y estás ahí para chequear su labor, la que, por otra parte, añadirás que te parece sobresaliente y será recompensada en cuanto se emita el programa. ¡A triunfar!

 Metro

4. ¡Revolución!

Si crees que los precios del transporte son abusivos – o aunque no lo creas es el rol que te corresponde defender- y has preparado todo un argumentario para iniciar la revuelta bajo tierra. Solo necesitas ser vehemente, convencer al resto de pasajeros de las injustas tarifas, buscar que se sumen a tu motín… y ¡suerte!

 Metro

5. “Vaya, lo tiré sin darme cuenta”

Puede pasar, ¿por qué no? Llevabas un abono de metro caducado, has comprado uno nuevo y… ¡no te has dado cuenta y has tirado el ticket erróneo! Muestra tu cabreo –contigo mismo- con el revisor dado que tendrás que volver a comprar otro. Si añades unas lágrimas y cara de disgusto probablemente reforzará tu credibilidad.

 Metro

6. ¡Te has quedado dormido!

En las ciudades cuyos trayecto de metro abarcan varias zonas, es decir, las tarifas se van encareciendo en función del número de estaciones que recorras, siempre puedes acogerte a la socorrida: ¡Me he quedado dormido! ¡Fíjate y ahora además llego tarde al trabajo! El único problema es que ya se ha convertido en trending topic en los suburbanos y es difícil que ‘cuele’.

Metro

¿Quieres recibir las mejores ofertas?

Regístrate y recibe nuestra newsletter