1. Hay que atreverse
Fuera prejuicios castrantes. Comer comida callejera en Tailandia es obligatorio. Aunque sea comer sopa directamente de bolsas de plástico, aunque sea comer escorpiones ensartados en una brocheta.
Comer comida callejera en Tailandia no es un acto de fe o valentía, sino una recomendación esencialmente gastronómica. No sabemos lo que durará y por eso hay que darse prisa. Una actividad de gran tradición que, cómo son estas cosas, parece haber mutado en moda y tendencia y que a lo mejor se convierte ahora en historia. Para el pueblo tailandés, comer en la calle es de toda la vida un acto social (y económico) imprescindible. Sin embargo, los tiempos cambian y los puestos de Bangkok están en peligro de extinción de acuerdo a una nueva política que empieza ya a desmantelar aquellos que no cumplen unos mínimos de salubridad. Lo malo es que para finales de 2017 quieren acabar con todos. Mientras tanto, todavía en la capital y en el resto del país, podemos y debemos dejarnos unos cuantos baths para saber lo que es comer un delicioso pad thai en el bordillo de una acera.

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