2. El salar de Uyuni, en Bolivia
Es un desierto de sal que cuenta con una superficie de más de 4.000 kilómetros cuadrados. En la época de lluvias se produce un magnífico fenómeno pues la zona se convierte en un inmenso espejo. Pasear por sus llanuras produce una especie de desasosiego y tranquilidad a la vez difíciles de entender. La Isla Incahuasi, en el centro de las salinas, es una de las zonas que no te puedes perder si lo visitas.
Dícese de aquel que busca acaecimientos, sucesos, lances o ‘empresas’ de resultado incierto o que presentan riesgos. Por su difícil acceso, por las actividades de las que en él se pueden disfrutar o por sus peculiaridades relacionadas con el clima o su ubicación geográfica estos 10 destinos que ha seleccionado El Viajero Fisgón son solo aptos para los más aventureros.
Entró en erupción en 1983 y que en la actualidad protagoniza una de las erupciones más largas de la historia. De hecho, ya ha dado lugar a más de 75 kilómetros de tierra. Existen tramos donde se ofrece la posibilidad de desplazarse en unos kayak especiales en las áreas cercanas a esos ríos de lava. Impactante.
Conocer su cultura, sus ritos, sus costumbres ya es toda una aventura. Pero sin duda de lo que más disfrutarás es del momento de explorar la sabana africana de la mano de uno de estos guerreros que conocen cada uno de sus rincones como la palma de su mano. Podrás ver elefantes, jirafas, leones y búfalos, pero no en un jeep, sino a pie. Tremendo.

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