1. Brummell, Barcelona
En un aeropuerto sabemos que podemos perder un vuelo, que nos pueden perder las maletas y que nos podemos dejar algún objeto olvidado sin darnos cuenta. Hasta aquí, y por desgracia, todo entra dentro de lo posible y, a veces incluso, de lo más o menos común, pero lo que es verdaderamente raro es encontrar cosas tan extrañas como las siguientes entre los objetos perdidos en un aeropuerto: 1. Un mástil “A ver si llevo todo antes de salir: la cartera, los billetes, la maleta, el mástil…”. Sí, un mástil. Eso es que lo se dejó olvidado un pasajero en el aeropuerto de Barcelona. Desde luego, el objeto no era precisamente pequeño como para perderlo fácilmente. Su dueño no lo reclamó. 2. Vestido de novia Tampoco hubo nadie que reclamase haber perdido un vestido de novia en el aeropuerto de El Prat. Y si la novia no lo llegó a reclamar, entendemos que lo mismo no se trató de un despiste, sino que directamente no quería casarse y salió corriendo a última hora como Julia Roberts en la película Novia a la fuga… o en la vida real cuando dejó plantado a Kiefer Sutherland poco antes de la boda. 3. Las llaves del Porsche Puede pasar perfectamente que se caigan las llaves de casa en tu asiento del avión. Las llaves del coche son más difíciles de extraviar porque las de casa casi siempre las llevamos encima cuando viajamos en avión y las del coche las dejamos en nuestro domicilio salvo que aparquemos nuestro vehículo en el párking del aeropuerto. Lo que desde luego es raro es que las llaves del coche que se extravíen en un aeropuerto sean las de un Porsche, como ocurrió en Londres. Eso sí, si se mira por el lado bueno, perder las llaves de un Porsche está muy bien: significa que tienes uno. 4. Uno de los peores objetos que puedes olvidar En el aeropuerto de Londres también se encontraron con un tesoro muy valioso, más incluso que las llaves de un Porsche: un talonario con cheques en blanco firmados. Su dueño tuvo suerte de que el talonario fuese a parar a la oficina de objetos perdidos y no cayera en otras manos menos inocentes. 5. Una medalla olímpica El nadador estadounidense Brendan Hansen ganó una medalla junto a sus compañeros del relevo 4x100 en los Juegos Olímpicos de Pekín 2008. Y no una cualquiera: la medalla de oro. Sin embargo, Brendan Hansen se dejó olvidada la medalla en un avión que cubría el trayecto Philadelphia-Austin. Otro pasajero, llamado Casey Taylor, ocupó el sitio que había dejado vacante el nadador la recogió con el fin de devolvérsela a su dueño, con el que intentó contactar sin éxito a través de Facebook. Para alegría del deportista, Casey Taylor consiguió dar con él llamando a la Universidad de Texas. Curiosamente, vivían muy cerca el uno del otro y el medallista olímpico pudo recuperar su trofeo. Hansen insistió en ofrecer una recompensa de 1.000 dólares a Casey Taylor, que admirablemente decidió donar a dos entidades benéficas. En los siguientes Juegos Olímpicos, los de Londres 2012, Brendan Hansen volvió a ganar la medalla de oro en el relevo 4x100 y ganó también el bronce en los 100 metros braza. Esta vez no perdió ninguna de las dos…
2. Ca Na Xini, Menorca
[caption id="attachment_36635" align="aligncenter" width="1200"] Discoteca Chocolate (Agorahabla.com)[/caption] [caption id="attachment_36636" align="aligncenter" width="1200"] Scorpia (Djlogic.es)[/caption] [caption id="attachment_36637" align="aligncenter" width="1200"] Discoteca Puzzle (urbanocio.wordpress.com)[/caption] [caption id="attachment_36638" align="aligncenter" width="1200"] Pont Aeri[/caption] [caption id="attachment_36639" align="aligncenter" width="1200"] Arabesco (Fotur.es)[/caption] [caption id="attachment_36640" align="aligncenter" width="1200"] Discoteca Bananas (Elmundo.es)[/caption] [caption id="attachment_36641" align="aligncenter" width="1200"] The Face[/caption] [caption id="attachment_36642" align="aligncenter" width="1200"] Villa Adelina (beatmashmagazine.com)[/caption]
3. Urso, Madrid
Fundido entre un mar esplendido y una montaña con una naturaleza digna de ver, se encuentra Nerja, uno de los pueblos blancos de la Costa del Sol. Su variedad en las actividades que podemos realizar allí, lo hacen un destino al que muchos deseamos poder ir en algún momento. Su gastronomía mediterránea, rica en pescado fresco y la abundancia de frutos tropicales harán que termines de enamorarte del ambiente de esta localidad. 1. La Cueva de Nerja De la llamada Catedral natural de la Costa del Sol te llevarás una grandiosa imagen que recordarás siempre. Podrás acceder por algunos pasadizos a diferentes salas, cada una de ellas más espléndida. Lo más impresionante es la gran columna que encontramos en la sala del cataclismo, 45 metros de altura nada más y nada menos, como es lógico se encuentra en el libro Guiness de los records. La cueva también destaca porque cada mes de Julio se celebra allí el conocido Festival Internacional de Música y Danza... simplemente maravilloso. 2. Puente del Àguila Punto principal de lo que es conocido como el Patrimonio histórico de Nerja. Aunque merece la pena visitarlo punto a punto para descubrir toda la belleza e historia que recauda, nos fascina especialmente la constitución del maravilloso acueducto que nos traslada de un vistazo a la época romana. 3. Los Cahorros del Rio Chillar Desde Nerja avanzando río arriba, así comienza una actividad indispensable que debemos hacer al menos una vez en la vida. Para los amantes de la naturaleza y el senderismo, y para los que no lo sean tanto, viviremos una experiencia totalmente recomendable, andando entre la vegetación, recorriendo el cauce del rio Chillar. Por el camino encontraremos pozas naturales donde poder darnos un baño refrescante e increíble y, por supuesto, encontraremos los famosos Cahorros. ¡Obligatorio! 4. Balcón de Europa Desde este precioso mirador tendremos al alcance unas vistas impresionantes, se llamó así porque se dice que desde este punto se ve el final de Europa, lo siguiente que encontramos ya es el continente africano. Además de las bonitas vistas, es el punto de reunión de habitantes y turistas, es el centro del pueblo, lo que lo hace estar lleno de vida a cualquier hora del día. 5. El Playazo Lo que hace a esta playa que sea especial, además de su amplitud y su arena oscura, es la tranquilidad que transmite. Es una playa privilegiada, pues no ha sufrido de lleno la urbanización. El oleaje que nos deja el mar en este sitio también está en sintonía con el ambiente, en definitiva es la playa ideal para pasar un buen día alejados del bullicio. 6. Cala del Pino Si es cierto que el acceso a esta zona no es algo sencillo, pero lo recomendamos totalmente ya que merece la pena llegar a esta joya. Encontraremos una pequeña playa virgen, poco transitada y, por lo tanto, bastante tranquila. Se encuentra en un paraje natural protegido, por lo que estaremos rodeados de belleza miremos donde miremos. Más información en www.visitanerja.com. Proyecto cofinanciado por FEDER
4. Caro Hotel, Valencia
Sus calles, sus monumentos, sus museos, sus rincones y hasta su espíritu son capaces de trasladarnos a épocas que sólo hemos conocido a través de los libros de historia. Las antiguas civilizaciones tienen el encanto de la eternidad y a la vez de una modernidad que nos cautiva y nos atrae, sobre todo a aquellos que adoramos viajar. Estos 9 destinos, que figuran entre los favoritos de El Viajero Fisgón, seducen, impresionan, nos dejan poso y hacen que tengamos ganas de volver. 1. Roma, en Italia. ¡Siempre Roma! Hay que empezar por ella, ¡es el origen de todo! La ciudad eterna envuelve con todas sus 'romas'. No te pierdas la imperial, con el Foro Romano, el Palatino, el Coliseo y la Plaza de Campidoglio. Y tampoco dejes de visitar la Plaza de España, la Piazza Colonna, la Fontana de Trevi, el Panteón, la Piazza Navona y el Panteón. 2. Atenas, en Grecia. De ella parten los cimientos del pensamiento y de la filosofía. No te pierdas la Acrópolis, el Partenón, el Ágora, el Kerameikos, el Moni Kaissarianis, el templo de Zeus Olímpico y el Museo Bizantino y cristiano. Allá donde vayas te estarán mirando cientos de años de historia. 3. Estambul, en Turquía. La gran belleza de Santa Sofía es una de las joyas del arte bizantino. No en vano ha vivido la historia de la ciudad desde hace casi 1.500 años. Recuerda visitar la mezquita azul, el palacio Topkapi, la cisterna basílica o la torre gálata. 4. El Cairo, en Egipto. A lo largo y ancho del país se reparten vestigios de una cultura que un día fue grandiosa. No te pierdas las pirámides de Giza, la Iglesia de Santa Bárbara, el Museo de Arte Islámico, el bazar Khan El Khalili, el museo copto y la mezquita del sultán Hassan. 5. Riviera maya. Para aquellos apasionados de esta cultura es una visita obligada la que hay que hacer a las antiguas ciudades de Tulum, Cobá y El Rey y, en el norte de la península de Yucatán, entre Mérida y Valladolid, se encuentra la zona arqueológica de Chichén Itzá, la más impresionante y mejor restaurada de las antiguas ciudades mayas. 6. Machu Picchu. La cima peruana de Machu Picchu, a casi 2.500 metros de altitud, es junto con los restos aztecas de México, el principal exponente de la historia precolombina americana. Atrae a miles de turistas que desean conocer mejor la historia de estas civilizaciones tan enigmáticas. 7. El archipiélago de Malta. Formado por las islas de Malta, Gozo y Comino -esta última, un islote casi deshabitado- ofrece una experiencia viajera con aire mediterráneo, que puede comenzar con Valletta jalonada por edificios de siglos de antigüedad y multitud de herencias, árabes, renacentistas y barrocas. 8. Jerusalén. La ciudad israelí es el epicentro de tres religiones. De hecho, cristianos, judíos y musulmanes hacen de la ciudad un crisol de culturas. Independientemente de la religión que profeses, resultará gratificante visitar la región del Mar Muerto, la Fortaleza de Massada, el Monte de los Olivos, el Huerto de Getsemaní y la Basílica de la Agonía; además del Muro de los Lamentos, la Vía Dolorosa, la Iglesia del Santo Sepulcro y Belén. 9. Petra, en Jordania. Es conocida como la ciudad rosada, capital del reino de los Nabateos entre el siglo III a.C y el siglo II d.C. Recuerda visitar su imponente siq, el Khazneh o tesoro esculpido en la piedra rosada, el Teatro Romano, la Tumba Corintia y el Palacio de la Tumba
5. Alma Pamplona, Pamplona
Para nadie es un secreto que la “marca España’ vende, y mucho, fuera de nuestras fronteras. Miles de horas de sol al año, kilómetros de preciosas playas, una irresistible y variada gastronomía y el invento “Made in Spain” de la bendita siesta tienen buena “culpa” de ello. Por esos imbatibles argumentos, cada año se incrementa el volumen de extranjeros que deciden comprar una casa como segunda vivienda en nuestro país. Quienes gozan de una tranquila jubilación, fijan incluso su residencia en España. De hecho, los extranjeros firman 1 de cada 10 operaciones de compra registradas a nivel nacional. Por nacionalidades, y según el Colegio de Registradores, los extranjeros que no dudaron en adquirir una casa en España durante 2014 fueron británicos (18,62%), seguidos de franceses (9,39%), alemanes (7,25%), belgas (6,90%), italianos (6,13%), rusos (5,83%), suecos (5,83%), chinos (4,14%) y noruegos (3,74%). Y en cuanto a los destinos preferidos para instalarse en España… ¡Se admiten apuestas! 1. BALEARES La paradisíaca fotografía de las islas seduce a un gran número de extranjeros. De hecho, más de un tercio (32,63%) de las casas compradas en las Baleares pertenecen a alemanes, británicos y suecos que caen rendidos a los encantos de Mallorca, Menorca, Ibiza y Formentera. 2. CANARIAS Pero el archipiélago canario no se queda atrás y ocupa un consolidado segundo puesto en la lista de destinos preferidos por los “guiris” para comprarse una vivienda. Aquí el colectivo británico adelanta a alemanes y belgas en la cuota de compradores foráneos: un 27’42% del total. 3. COMUNIDAD VALENCIANA En la Costa Blanca, el 27,16% de la compra de viviendas corresponde a extranjeros. Sobre todo, rusos y británicos deciden disfrutar en primera persona de la embajadora más internacional de la tierra valenciana: la paella… con permiso de sus estupendas playas. 4. MURCIA Murcia es el destino elegido para británicos, belgas y noruegos que se quedaron con el 15,88% de las viviendas en venta en 2014 en esa comunidad autónoma. 5. ANDALUCÍA Británicos, belgas y suecos apuestan por la alegría de la vida en “modo andaluz”. El 15,24% de las casas en venta tuvieron comprador extranjero el año pasado en Andalucía. Por cierto, podio incontestable para la provincia de Málaga. 6. CATALUÑA Quizá por la proximidad geográfica o, sencillamente, por el singular encanto de la Costa Brava, los franceses copan la compra de vivienda en el litoral catalán, especialmente en la provincia de Girona, seguida de Tarragona. Rusos e italianos tampoco pierden la oportunidad de establecerse en Cataluña. Allí, más de 1 de cada 10 casas en venta (13,23%) tuvo un comprador extranjero en 2014.
6. The Principal, Madrid
Por poquito que uno sepa de zombies, ya sea porque ha visto películas o porque en algún momento ha sido seguidor de series como 'The Walking Dead' le vienen a la mente, como mínimo, tres lugares donde no debe esconderse si pretende salir vivo ante la amenaza zombie: un centro comercial, un zoológico y un cementerio. Lo que no queda tan claro es cuáles son los mejores lugares para esconderse si llega un día en el que nos encontramos rodeados de zombies. En El Viajero Fisgón ya hemos hecho las investigaciones (frikis) pertinentes y hemos reunido las cinco mejores ideas. Toma nota. Quizá lo necesites más pronto que tarde. 1. En una estación de esquí. ¿Te imaginas a un zombie intentando subir a un remonte para pillarte? Otra cosa no serán pero torpes y poco habilidosos con su cuerpo, lo son y con ganas, así que sin duda te podrían servir de refugio frente a un ataque zombie alguna de estas cinco estaciones de esquí: Baqueira Beret (Lleida), Sierra Nevada (Granada), Grand Valira (Andorra), Formigal (Huesca) o Alto Campoo, en Cantabria. 2. En un parque acuático. Es cierto que no suele ser aconsejable huir de los zombies en zonas muy transitadas como centros comerciales o las áreas con más bullicio de las grandes ciudades. Pero en el caso de los parques acuáticos la excepción viene porque los zombies no saben nadar, pues parece ser que cuando resultan infectados por el virus se debe morir en el cerebro la habilidad para moverse en el agua. El Aqualandia de Benidorm, el Water World de Lloret de Mar, el Aquopolis de Costa Dorada o el Marineland de Palafolls, en Cataluña, pueden ser buenas opciones. 3. Cerca de las montañas... Se aturullan. En un lugar en el que los protagonistas del paisaje sean montañas, lagos, ríos, rocas, estarás mucho más a salvo de contagio zombie que en cualquier gran ciudad, por mucho que te escondas. ¡Ah! Y algo importante. Cuantos más accidentes geográficos, mejor. No hace falta repetirlo, pero lo vamos a repetir. Los zombies son torpes. No se lo pondrás nada fácil si te escondes en la zona de los Lagos de Covadonga o en los Picos de Europa, o en cualquiera de las zonas de sierra de Andalucía. 4. En un pueblo abandonado. Cuanto menor población tenga la urbe, menor incidencia tendrá la expansión del virus zombi, pues habrá menos posibilidades de contagio. Además, el hecho de que el pueblo esté abandonado, te permitirá estar alerta ante la llegada de cualquier habitante extraño. Podrás elegir uno de los 10 pueblos abandonados más curiosos de España que ya te descubrimos en El Viajero Fisgón hace unos meses. Aunque sin duda nuestro favorito es Zamarrilla, a 15 kilómetros de Cáceres. 5. En cualquier lugar en el que puedas subir y subir y subir. ¡Y más vale que lo hagas bien! Los zombies no saben trepar, se quedan así como tontos, dándose cabezazos contra la pared mientras tú puedes escalar tranquilamente en uno de los 10 lugares para iniciarte en la escalada que te propusimos en El Viajero Fisgón hace unos días. Uno de nuestros favoritos es el conglomerado de Monserrat, cerca de Barcelona, con alturas variables y posibilidades para expertos y para principiantes.
7. Convent de la Missió, Palma de Mallorca
La ciudad quema y para no quedarse pegado al asfalto el ser humano busca refresco en las aguas cloradas de un puñado de hoteles que, precavidos ellos, se convierten en oasis del verano más caliente. En las alturas o a ras de calle, finas láminas azules sacian la sed de nuestra piel urbanita. Menos mal, qué haríamos sin ellas, que además nos sirven de pasarela para enseñar palmito como terrazas de moda que son. 1. Grand Hotel Central, Barcelona Una veterana ya en la corta existencia de este tipo de listados desde que se inaugurara en la azotea de este impecable hotel de diseño entre el Born y el Gótico. En el solárium enmaderado se recorta una capa longitudinal para llenarla de agua y lanzarse de cabeza sobre las vistas panorámicas de más de 180 grados. Minimalismo del bueno. Una de las mejores infinity pool de España. Ah, y del atardecer ni hablamos. 2. Emperador, Madrid Aunque lleva ahí desde hace mucho, es en las últimas temporadas cuando esta piscina clásica –con sus estatuas clásicas y su tamaño clásico de campeonato- se ha convertido en un plan fundamental para beberse y comerse la Gran Vía desde lo alto. Atentos a las barbacoas. Más céntrica, imposible, sus vistas son realmente impagables. Como su ambientazo castizo. 3. Hiberus, Zaragoza Aunque suelen dar más bola a las piscinas de los otros hoteles de la cadena Palafox, como la del Alfonso, merece la pena incluir la de este moderno establecimiento de negocios y celebraciones ubicado a las puertas del centro de la ciudad, al otro lado del Ebro. Este enclave permite que la piscina no tenga que encaramarse al último piso sino que disfruta de un generoso espacio en una de sus fachadas, rodeado de solárium de madera. No hay excusa para no hacerse unos largos. 4. EME Catedral, Sevilla Uno de los hoteles más chispeantes de la ciudad tenía que reservar un hueco a su propuesta piscinera y ese hueco se presenta cada temporada en la terraza de distintos niveles y con la Giralda en primer plano, casi al alcance de los dedos. El verano sevillano se las trae pero aquí se pasa con gusto, y ya de noche ni os contamos: cenas y cócteles a ritmo de dj para uno de los must del copeo hispalense. 5. Molina Lario, Málaga Algo parecido se lleva cociendo durante unos cuantos veranos en lo alto de este hotelito urbano e inquieto en el mismo corazón de la ciudad. De día, baños de sol y de cloro refrescante. De noche, transformación en terraza festiva de ambiente chill out. La piscina es hermana de la del Gallery Hotel, en Barcelona. 6. W Barcelona, Barcelona Otra imagen icónica del verano en la Ciudad Condal, con permiso de la terraza del Mandarin Oriental, una gran piscina de borde infinito volada sobre el mar y amarrada al hotel-vela que siempre sabe conjugar el ritmo más hedonista. Fiestas, cócteles, sesiones de música electrónica, atardeceres de postal, ambiente cool y, claro, chapuzones inolvidables de lujo hotelero. Todo esto, y más, es el WET Deck. ¿Hola, Miami? No. Barcelona. 7. Córdoba Center, Córdoba Un descubrimiento de última hora. En la Manzana de Oro de la ciudad, el hotel empieza a alardear de piscina y no le falta razón por su estética, planteamiento flexible y vistas integrales desde su posición en el piso más alto. Claro, es que Córdoba se merecía algo así. Y nosotros buceamos en ella para celebrarlo. 8. Innside Madrid Suecia, Madrid Sí, la capital del reino y capital piscinera tiene muchas más (Room Mate Óscar, Indigo, Urban…) pero nos empeñamos en incluir algunas de las más recientes propuestas y, a decir verdad, esta nos encanta. Hotelito pequeño y discreto, de situación privilegiada junto al Círculo de Bellas Artes y con espacios tan coquetos y aspiracionales como el de su terraza con piscina, casi una única calle de agua de lo más tentadora. Las vistas merecen tanto que da pena bucear. 9. Gran Hotel Nagari, Vigo El espíritu sibarita de este hotel boutique a la última se pone en práctica en cada uno de sus rincones y es que no se cortó al reservar un espacio en su azotea en el que poder beber un trago sin siquiera tener que salir del agua mientras se contempla la ría. No admite un gran nado pero sí un escasamente desdeñable dolce far niente. 10. Hospes Maricel, Palma de Mallorca Hay que rendirse a los muchos encantos de una piscina única y singular que hace justicia a la gran categoría del hotel, algo retirado del centro de Palma pero deliciosamente enclavado al borde del mar. La piscina es una de las que mejor interpretan el sentido del borde infinito, y es que dan ganas de pasar de ella al agua del Mediterráneo sin solución de continuidad. Azul, muy azul.
8. Atrio, Cáceres
España es un país donde 'se como muy bien'. Esta es una de las sensaciones que se llevan todos aquellos que nos visitan. Nosotros le damos una vuelta de tuerca y te animamos a conocer algunos de los mejores festivales que tienen como protagonista alguno de nuestros productos gastronómicos. ¿Cuántos conoces? 1. La Tomatina (Buñol, Valencia) Probablemente esta celebración es una de las más famosas de cuantas se celebran en la geografía española. Sí, esa misma que, cuando has visto imágenes en la tele, has dicho ‘me encantaría ir un año’. En total, se utilizan 150 toneladas de tomate que acaban totalmente impregnados en los participantes de esta batalla. Pero es más que eso, también hay degustaciones de esta deliciosa fruta. Anota en tu calendario: se celebra anualmente el último miércoles del mes de agosto. 2. Batalla del Vino (Haro, La Rioja) Actualmente tiene categoría de Fiesta de Interés Turístico Nacional aunque, esta celebración, es una de las más antiguas de nuestro calendario dado que sus orígenes se remontan al siglo VI, entonces como acto religioso. Tienes que tener claras dos normas: vestirte de blanco –aunque se permite acompañarlo de un pañuelo de color rojo- y conseguir que el contrincante acabe totalmente manchado. Todo al ritmo de las charangas que animan el espectáculo. Se celebra a finales de junio (en 2015 tuvo lugar el 29 de dicho mes). 3. Fiesta de la Sidra (Gijón, Asturias) ¿Qué otra bebida podría ser más característica en Asturias para celebrar un evento en torno a ella? Efectivamente, la sidra. A finales de agosto, y como colofón a las fiestas veraniegas, la ciudad asturiana congrega, durante varios días, a decenas de miles de personas con ganas de pasarlo bien: participando en el record Guinness de escanciado simultáneo, cantando los cancios de chigre (canciones populares), o degustado las diferentes variantes de este producto a través de sidreros procedentes de diferentes zonas del norte de España. 4. Fiesta del Orujo (Potes, Cantabria) Sin irnos muy lejos pero cambiando radicalmente de bebida, el pintoresco pueblo de Potes organiza este evento que tiene como escenario de fondo los Picos de Europa. No tiene mucha complicación sumarse a esta celebración, una gigantesca y variada cata de este producto ‘hasta perder el conocimiento’. Desde 2012 está clasificada como Fiesta de Interés Turístico Nacional. Tiene lugar el segundo fin de semana de noviembre. 5. Feria de la gamba, la chirla y el boquerón (Punta Umbría, Huelva) Pescado fresco, una caña, el mar de fondo… ¿aún no te hemos puesto los dientes largos? ¿Y si añadimos: ricas gambas y boqueros blancos, jamón y queso de la sierra onubense, espectáculo ecuestre y actuaciones musicales? Todo ese plan en el mes de abril coincidiendo con el Día de Punta Umbría (en 2015, el fin de semana del 24 al 26 de abril).
9. Mandarin Oriental Barcelona, Barcelona
Parece impensable que uno pueda perderse en la era del smartphone y de los dispositivos inteligentes por muy desconocido y recóndito que sea el lugar al que ha elegido como destino de vacaciones o de trabajo. Sin embargo, sucede. Y a veces problemas tan mundanos como quedarse sin batería, que falle la conexión a Internet o que no logremos comunicarnos con la población autóctona en los idiomas que sabemos hablar pueden situarnos en una tesitura, cuando menos, inquietante. Por eso no está de más tener a mano estos consejos que beben más de las fuentes del sentido común y de la intuición, que de los mapas, brújulas o cualquier otro instrumento. 1. ¿Dónde va Vicente? Donde va la gente... La ciencia nos ha mostrado a través del estudio de animales que, aunque un solo individuo actúa de una forma poca previsible, en grupo suelen actuar conforme a un patrón de comportamiento. Y lo mismo sucede con los humanos. Seguir a la multitud o cambiar en su misma dirección en una hora punta, sin duda nos conducirá a una encrucijada de caminos, una estación de tren, de metro, una parada de autobús o una calle en la que podremos encontrar un taxi. 2. La respuesta está en el viento... Quizá esta técnica sólo esté al alcance de los más avezados, pues es necesario ser observador. El motivo es que en muchas zonas el viento dominante arrastra la lluvia y también influye en los signos de la contaminación que quedan visibles en los edificios. Tener claro cuál es la dirección del viento que predomina en una zona puede contribuir a que nos orientemos mejor, pues si sabemos que en una zona en concreto las corrientes proceden del norte, podremos orientarnos observando sus efectos sobre los edificios. 3. ¡Si te pierdes a menudo, es que estás más en las nubles que con los pies en la tierra! Pero eso tampoco sería tan malo, pues mirar a las nubes es uno de los mejores recursos para orientarse en una ciudad, sobre todo si lo que se desea es mantener el rumbo que has elegido. Mirar en qué dirección se mueven las nubes te ayudará a reorientarte y seguir el rumbo inicial. Es un recurso útil cuando has perdido el contacto visual con el cielo en algún momento (metro, túneles, cuevas... etc.). Al salir, no tendrás problemas si recuerdas la dirección en la que iban las nubes pues ésta rara vez cambia, sólo ante un cambio extraordinariamente brusco en el clima. 4. El patrón radial de las carreteras es algo de sentido común Pero es algo en lo que no pensamos a menudo. Por eso es importante recordar, cuando uno se pierde, que las carreteras se construyen basándose en la intensidad del tráfico. Las carreteras más anchas se alinean de una forma o de otra dependiendo de si las sigues desde el centro o desde las afueras de la ciudad. Si estás en el norte, las vías principales te llevarán, con toda probabilidad al sur y viceversa. 5. ¡Con la Iglesia hemos topado! Los edificios religiosos siempre han estado muy relacionados con los símbolos para orientarse. Así, las iglesias cristianas están alineadas de oeste a oeste, con el altar mayor en el extremo oriental, de cara a donde sale el sol. En las mezquitas, el nicho en el muro indica la dirección en la que hay que rezar, que apunta a La Meca. Y en las sinagogas, se coloca el arca donde se guarda la Torah en el lugar que garantice que los fieles rezan mirando a Jerusalén. 6. Si estás en una ciudad, existe un recurso muy útil, que es observar hacia dónde apuntan las antenas parabólicas, pues lo habitual es que éstas apunten a satélites geoestacionarios, de modo que todas mantengan las misma posición. Como en cada zona hay un satélite dominante, nos resultarán útiles para no perdernos si sabemos a qué satélite apuntan, pues nos ayudarán a no perder el norte.
10. Consolación, Monroyo
Estilosos, bonitos, sorprendentes, impecables, sofisticados, audaces, provocadores, mimosos, relajantes, rupturistas, luminosos, urbanitas, vanguardistas, lujosos, únicos. Hoteles de diseño. Y hay muchos en España, no os creáis, así que ni pretendemos visitar todos ni sentar cátedra, simplemente os acercamos nuestros diez favoritos de hoy. Porque mañana tendremos otros. Eso es lo bueno.
Publicidad
Publicidad
Última actualización 25 de agosto de 2015
sobre el autor...
Miguel Á. Palomo
Miguel Á. Palomo
La función MIS FAVORITOS sólo está disponible para usuarios registrados. Accede a tu usuario o crea tu cuenta gratuita.
acceder área privada
0 Comentarios