1. San Cristóbal y Nieves
2. Cayo Ambergris, Belice
No deja indiferente a nadie. Por el día hace las delicias de todos aquellos que lo visitan pues es uno de los lugares más espectaculares de la costa de Dinamarca, por la noche en cambio, la cosa cambia. Una ola de misterio y un manto de sombras se ciernen sobre él al atardecer convirtiéndolo en un lugar escalofriante no apto para miedosos. Se trata del Castillo de Dragsholm Slot, conocido por cobijar a más de 100 espíritus bajo sus paredes. Con más de ocho siglos de antigüedad, este castillo ubicado en la isla de Sjaelland fue construido como residencia para la realeza, pero en 1937 fue reconvertido en hotel, museo y restaurante. Fue precisamente durante las obras de reconstrucción del edificio cuando los trabajadores se toparon con un esqueleto vestido de blanco en el interior del muro, algo que levantó las alarmas. Desde entonces, son muchos los que aseguran haber sentido la presencia de espíritus vagando por los salones y restaurantes, hasta el punto que hay quien asegura que la antigua cocinera del castillo sigue sirviendo platos a los huéspedes del lugar. De hecho se aconseja a todo aquél que note su presencia, que le hagan una reverencia como agradecimiento. A pesar de que son muchos los fantasmas que se pasean por la fortificación, tres de ellos se llevan prácticamente toda la atención: La dama de gris, el conde de Bothwell y la dama de blanco. Se cree que la mujer de gris es el espíritu de una antigua sirvienta del castillo que noche tras noche regresa para ayudar a los huéspedes y comprobar el buen estado del lugar. Es de los tres fantasmas conocidos, la que menos se muestra. Mucho más famoso es el fantasma del conde de Bothwell, cuyo nombre es Jacobo Hepburn, tercer marido de la reina de Escocia, María Estuardo. En aquél momento, el matrimonio de ambos dividió al país y en 1567 fueron denunciados por traición provocando la huida Bothwell hacia Escandinavia en busca de apoyo para devolver a María al trono. Por el camino fue interceptado y arrestado y permaneció detenido hasta su muerte, por orden del rey de Dinamarca, en el castillo de Dragsholm, en condiciones inhumanas. Desde entonces, su cuerpo ha sido visto en Fårevejle, la iglesia cerca del castillo, y paseando a caballo por el patio del lugar. De hecho, son muchos los huéspedes que aseguran escuchar cascos de caballos por los alrededores a pesar de que actualmente no hay animales en el castillo. Por último está el espíritu de la dama de blanco, una mujer joven que podría ser hija de uno de los nobles del castillo de quien se dice se enamoró perdidamente de uno de los vigilantes de la fortificación. Su padre al enterarse, la encerró en una habitación de reducidas dimensiones de la que nunca más salió. Se cree que precisamente el fantasma de la mujer de blanco fue el que encontraron los trabajadores de la obra durante la reconstrucción. Sin duda, el castillo de Dragsholm es un lugar cuyo espectacular aspecto nada hace entrever la cantidad de misterios que tienen lugar en su interior. Si buscas emociones fuerte, seguro que aquí no ibas a aburrirte ni un solo minuto.
3. Dominica
4. Curaçao
Hay destinos con playas paradisíacas que muchos conocen, aunque sea de oídas. Y hay destinos de ensueño, perdidos en el Caribe, de los que quizás nunca has oído hablar. Ésta son las islas caribeñas menos conocidas, que te dejarán sin aliento. 1. San Cristóbal y Nieves A poca distancia de Guadalupe, está San Cristóbal y Nieves (St. Kitts and Nevis en inglés). Este rincón paradisíaco posee playas estupendas, en las que podrás practicar deportes acuáticos y senderismo. Por la noche, la oferta de ocio es muy amplia. Sobra decir que es un destino ideal para parejas y novios en viaje de luna de miel. Una ventaja es que tiene menos turistas que sus islas vecinas ¡Es puro Caribe! 2. Cayo Ambergris, Belice En 1996, esta pequeña isla fue clasificada como Patrimonio Mundial por la Unesco gracias a sus fondos coralinos. Aquí se encuentra la segunda mayor barrera de arrecifes del mundo. Cayo Ambergris ofrece playas cristalinas de arena dorada. Si te gusta bucear, sus fondos marinos te ofrecerán una experiencia inolvidable: podrás ver de cerca desde mantas raya hasta tortugas marinas y langostas gigantes. Una auténtica maravilla natural. 3. Dominica Este pequeña isla no tiene que ser confundida con la República Dominicana, aunque ambos países tengan playas hermosísimas. En Dominica apenas residen unos 70.000 afortunados, que tienen la gran suerte de despertase cada día frente a sus generosos paisajes. Lo ideal es explorar esta isla verde con calma, para descubrir sus increíbles cascadas, su frondosa vegetación y sus volcanes, además de las ciudades pequeñas, pero también muy animadas. Si el senderismo no es lo tuyo, no te preocupes. La lista de actividades para hacer en Dominica es muy larga, incluyendo descenso de barrancos y bajada en barca por ríos. 4. Curaçao Ubicada junto a la costa de Venezuela, también es conocida como el Ámsterdam del Caribe. Hasta el 2010 formó parte de las Antillas Neerlandesas. La isla tiene forma de corazón: de ahí el origen de su nombre. Curaçao es famosa por la belleza de sus paisajes y es un paraíso para los amantes del deporte, como el senderismo o el ciclismo. Además, tiene uno de los Carnavales más conocidos del Caribe. No dejes de probar el licor de Curaçao, elaborado con la corteza de las naranjas de la isla. 5. Islas Vírgenes Británicas Es un archipiélago ubicado al este de Puerto Rico, que se compone de 60 islas e islotes. 11 de ellas están habitadas. Este llamativo paraje caribeño tiene su origen en el pasado volcánico de la isla Virgin Gorda, perteneciente a las Islas Vírgenes Británicas. Grandes formaciones graníticas salpican la playa de The Baths, ubicada dentro del Parque Natural Devil’s Bay. Aquí los turistas podrán practicar senderismo e incluso bucear por cuevas. 6. San Vicente y las Granadinas Al sur del Caribe, entre Santa Lucía, Barbados y la isla de Granada, se halla San Vicente y las Granadinas. Al igual que sus vecinas caribeñas, estas islas destacan por su paisaje tropical, sus volcanes, cascadas y playas de ensueño. Un rincón especial es el Owia Salt Pond, una piscina natural continuamente bañada por las olas que atraviesan las formaciones rocosas que la rodean, donde te sentirás como si estuvieras en un acuario. En los jardines tropicales podrás descubrir flores de colores vibrantes. Es un destino perfecto para un viaje romántico o una luna de miel inolvidable. 7. Islas Caimán Cada año, miles de turistas llegan a Gran Caimán con la única intención de pasar unos días tumbados al sol en esta bellísima playa, con una bebida tropical en la mano y disfrutando del Caribe más exclusivo. Esta colonia británica está formada por tres islas: Gran Caimán, Caimán Brac y Caimán Menor. Sin duda, es uno de los destinos más concurridos del Caribe. La leyenda cuenta que Colón divisó estas islas en 1503 y las llamó Las Tortugas, después de ver decenas de estos animales en el mar. Posteriormente pasó a llamarse Caimán, en referencia a los caimanes que un día deambularon por las islas. 8. Santa Lucía Saint Lucia, ése su nombre en inglés, ha evolucionado con el paso de los años hasta convertirse en uno de los destinos más populares de Caribe, especialmente para las parejas en luna de miel. La belleza natural de esta isla fascina a todos los visitantes, que encontrarán espléndidos resorts y posadas acogedoras. Una curiosidad: Santa Lucía fue hogar de los aborígenes arawak y caribe, quienes fueron diezmados por los conquistadores europeos. 9. Islas Vírgenes Americanas Las imágenes típicas de una isla tropical están aquí: playas perfectas, velas blancas que surcan las aguas azules y claras... Es el Caribe con el que siempre has soñado. Dicen que el escritor escocés Louis Stevenson podría haberse inspirado en estas islas para escribir su obra maestra, considerada hoy como una de las novelas de viajes más importantes de la historia. Los destinos más turísticos son Tórtola, Anegada, Saint John, Saint Croix, Saint Thomas y Water Island. Lo cierto, es que cualquiera de estas islas caribeñas podrían ser el escenario de una novela de piratas. 10. Aruba A 25 kilómetros al norte de Venezuela, Aruba es una de las islas de las Antillas Menores. Ofrece maravillosas playas de arena blanca, temperaturas que rondan los 28 grados centígrados todo el año y algunos de los complejos hoteleros más espectaculares del mundo. Esta pequeña isla, de apenas 32 kilómetros de longitud, sorprende por su increíble naturaleza. Conocida popularmente como la isla feliz, representa una alternativa para aquellos viajeros que buscan un destino que combine lugares exóticos con una de las mejores plataformas turísticas de todo el Caribe.
5. Islas Vírgenes Británicas
6. San Vicente y las Granadinas
7. Islas Caimán
Más de 300 kilómetros de pequeños pueblos pesqueros, casas marineras, playas casi vírgenes, enormes valles y espectaculares acantilados, hacen que la costa verde sea una de las más bellas de España. Un mix de mar y montaña en el que el verde y el azul se fusionan para dar lugar a paisajes únicos de los que es imposible no enamorarse. Asturias cuenta con algunas de las playas más espectaculares de España, y aunque sabemos que nos dejamos muchas por el camino, os proponemos cinco de los mejores lugares de la costa verde para disfrutar de un día playero. ¿Nos acompañas? 1. Gulpiyuri , Llanes Si hay un lugar peculiar en Asturias es éste. Separada de la costa por unos 100 metros de vegetación, la playa de Gulpiyuri parece creada por arte de magia. Se trata de un pequeño terreno circular de apenas 50 metros de largo que más podría asemejarse a una piscina natural que a una playa. Solo se puede acceder a ella a pie desde la playa de San Antolín o en coche desde el pueblo de Naves, pero no puedes irte de Asturias sin contemplar este pequeño oasis en medio de la nada. El secreto de este lugar está en que recibe el agua del mar a través de un conducto subterráneo que no es visible. Sin duda, Gulpiyuri es un lugar que no deja indiferente a nadie. 2. Playa del silencio, Cudillero Si buscas tranquilidad ésta es tu opción. La playa del silencio es un lugar virgen de gran valor ecológico y protegido por impresionantes acantilados que la convierten en una de las playas más bonitas de Asturias. La claridad de sus aguas impresiona a todos los que se bañan aquí por primeraa vez. Se accede a ella a través de un paseo a pie de unos 500 metros y a pesar de que carece de servicios, es un lugar muy frecuentado por su gran belleza. Te recomendamos pararte en alguno de los acantilados antes de bajar a la playa pues las vistas son espectaculares. [caption id="attachment_21357" align="aligncenter" width="560"] Foto: ALFONSO 1979[/caption] 3. Playa Peñarronda, Tapia de Casariego Algo más de 600 metros de arena fina y casi blanca caracterizan a esta preciosa playa repleta de dinas situada entre los municipios de Castropol y Tapia de Casariego. Protegida por dos grandes acantilados que la flanquean, este lugar ha recibido la bandera azul por su calidad, por lo que es el sitio perfecto para disfrutar de un día de playa en familia. Cuenta además con duchas y parking, motivos por los que suele estar muy concurrida en temporada alta. [caption id="attachment_21354" align="aligncenter" width="560"] Foto: Luciti[/caption] 4. Playa de la Franca, Ribadedeva Situada junto al río Cabra, esta playa de apenas 300 metros de longitud se encuentra a caballo entre los municipios de Ribadedeva y Llanes. Flanqueada por los acantilados de Santiuste y de la rasa de Pimiango, ofrece un baño en un entorno espectacular. Además, su arena fina y dorada es perfecta para tumbarte durante horas y desconectar. Se accede a ella a través de coche, y cuenta con un gran aparcamiento por lo que suele estar bastante frecuentada. 5. Playa del Poo, Llanes Está peculiar playa se encuentra escondida entre preciosos acantilados y extensas praderas que hacen que bañarse aquí sea totalmente espectacular. Muy protegida del oleaje, este lugar casi virgen, de agua color esmeralda, es perfecto para ir con niños. Se puede llegar a ella fácilmente con el coche y además dispone de una gran cantidad de servicios como vigilancia, restaurantes, duchas o aparcamiento, por lo que la playa del Poo es perfecta para disfrutar de una jornada playera.
8. Santa Lucía
9. Islas Vírgenes Americanas
10. Aruba
Qué sería de nuestras playas sin los chiringuitos de playa. ¿Se vaciarían? Concepto tan español resiste el embate de la modernidad y salva incluso amenazas legales. Georgie Dann lo tuvo claro, el chiringuito es incombustible y no tiene rival como refugio anti-caloret. Garantizan sombra, ausencia de arena -la mayoría-, vistas al mar, papeo rico a base de espetos y paella y, sobre todo, CERVEZA FRÍA. Esta oda al chiringo cañí demuestra que tiene capacidad de reciclarse y, sin olvidarnos de los clásicos, volverse cool. 1. El Cranc, Altea (Alicante) El Cranc en Altea, veterano y venerado desde que hace más de 30 años abriera a orillas de esta encantadora bahía con el cangrejo rojo en su bandera y los pescados y arroces, de campo o mar, como estrellas de su carta sabrosa confeccionada por Pepa Bañuls y compañía. Vistas de locura, sabores de verdad y, de postre, helados caseros. [caption id="attachment_21282" align="aligncenter" width="560"] El Cranc es uno de los mejores chiringuitos de playa[/caption] 2. La Fontanilla, Conil (Cádiz) Otro clásico básico a pie de arena, La Fontanilla, un referente en la zona con más de media centuria a sus espaldas desde su primera andadura como bar de pescadores, todavía con la familia Pérez Rubio al frente. Hoy es templo gastronómico con algunos platos obligados: la Urta a la Fontanilla y el atún de Almadraba en cualquiera de sus recetas. Por cuenta de la casa, el atardecer sobre el mar. 3. Toc al Mar, Begur (Girona) Más reciente es este simpático y juvenil chiringo de la platja d'Aiguablava regentado por Santi Colominas y Sandra Baliarda. El leifmotiv es la fidelidad a los sabores mediterráneos y marinos, de ahí especialidades tales como pescados salvajes a la brasa, arroz caldoso con langosta, paella cuadrada o arroz oscuro del Empordà. Uno de los chiringuitos de playa que no te puedes perderte. 4. La Playa Luanco, Luanco (Asturias) Muy coqueta es esta especie de taberna actual y a la última de diseño playero luminoso y alegre, con ese aire vintage tan de moda. Y es que arraiga en un chiringuito de los sesenta al que se le insufló una nueva vida en 2013. Detalles de todo tipo, desde la vajilla a los muebles y la decoración en pared o la identidad gráfica, sin renunciar a las esencias de la sidra natural y el marisco. Con dos terrazas justo en la misma playa, tan protegida de la marejada cantábrica. 5. El Palmer, Bahía del Palmer (Almería) Más allá de los confines del Cabo de Gata, la costa almeriense depara en su singularidad establecimientos de clientela fiel como este chiringuito sobre pedregal y bajo montaña pelada pero bien encarado a la bahía. Entre Aguadulce y la capital, una pequeña colonia residencial tiene su continuación en el kiosco y la terraza lounge en los que se montan buenas celebraciones al calor de sus arroces y su buen rollo. 6. Es Xarcu, Sant Josep (Ibiza) No es fácil elegir mesa en catálogo tan pintón como el ibicenco pero el que nos ocupa atiende a razones de ubicación, la calita virgen homónima, y de paladar, esos raors al horno objetos de culto, más que a otras consideraciones en materia de postureo. La gamba roja o el jamón ibérico cortado a mano son otros alicientes por los que agradecer hospitalidad a Mariano Torres y Caridad. [caption id="attachment_21287" align="aligncenter" width="560"] Si estás buscando chiringuitos de playa, debes visitar "Es Xarcu"[/caption] 7. La Bahía, Salobreña (Granada) No por típico desmerece posición en esta lista de chiringuitos de playa. Y es que la Costa Tropical, limitada como es, cuenta en la Playa del Peñón con un lugar con mucho fundamento para eso de los pescados asados en barbacoa, recién descargados del barco, los espetos, las zarzuelas y los arroces. Lo mejor para después del ejercicio acuático. 8. Saint Tropez Los Mellizos, Benalmádena (Málaga) En pleno paseo marítimo, otro referente para fanáticos de los espetos lleva desde finales de los años setenta dando mucha guerra en la playa de Santa Ana. No es el único Los Mellizos de la provincia, pero estamos en su punta de lanza en la que hay que coger sitio en terraza, con una balaustrada sobre la arena. Además de las sardinas, pescaíto frito, parrillada y arroces. 9. La Guingueta, Barcelona Uno de los representantes del chiringuito de nuevo cuño, con la firma gourmet de Carles Abellán y un diseño delicado y minimal para quedarse prendado de él en la playa de la Barceloneta. Ordenaditos, el kiosco con barra a un lado y al otro, la terraza cubierta y con su propia barra tropical. Corren los cócteles y la sangría de cava, los zumos de frutas, las tapas con sustancia, las hamburguesas y los sándwiches bikini. Todo en mesas generosas con bancos de madera. 10. Juan y Andrea, Formentera Una isla para disfrutar de unos chiringuitos de playa diferentes. El de Playa Illetas es uno de los más apetecibles, aislado en la duna como un oasis de mariscos, ensaladas, paellas, fidegúas, calderetas y vino frío. Pura delicatesen: las gambras y raons de Formentera, las ostras Guillardeau y las anchoas. Si salir de la arena, aunque aquí por lo menos no quema.
Hay destinos con playas paradisíacas que muchos conocen, aunque sea de oídas. Y hay destinos de ensueño, perdidos en el Caribe, de los que quizás nunca has oído hablar. Ésta son las islas caribeñas menos conocidas, que te dejarán sin aliento.
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Última actualización 25 de agosto de 2015
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Bárbara Chacón
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