1. La tirolina más rápida del mundo (Nueva Zelanda)
Está en las Antípodas, en el cañón del río Rangitikei, al sur de Taihape, en la isla Norte de Nueva Zelanda. Inmejorable excusa para viajar al otro lado del mundo y sentirse como un verdadero sputnik humano. La tirolina Flying Fox llega a alcanzar los 160 kilómetros hora. Olvídate de tu peinado.
Colgando de un arnés, tirándose desde un puente con una goma atada a los pies o saltando desde una avioneta en buen estado, la atracción por experimentar el vacío resulta innegable. Lanzarse al aire, caer, aproximarse a ese imposible (de momento) que es para el ser humano llegar a volar. Sin arriesgar más de lo necesario, proponemos 10 formas y lugares para soltar adrenalina mientras te sientes (casi) como un pájaro o una verdadera bala humana.

0 Comentarios