Cala Pola (wikimedia.org)
En la zona de Tossa de Mar hay varias calas y playas que destacan por su singular encanto natural. Una de ellas es Cala Pola, a unos 4 kilómetros de Tossa de Mar, que está rodeada por un cámping y de la que podemos disfrutar libremente porque, pese a su proximidad con el cámping, es una zona pública y no privada. Eso sí, el aparcamiento para dejar el coche es de pago.
Las calas de la Costa Brava, sin olvidarnos de sus playas ni de la belleza que atesoran sus pueblos y ciudades, son un espectacular refugio para olvidarnos del estrés y de las preocupaciones. Al menos, aunque sólo sea por unos días. Estas calas de la Costa Brava invitan a desconectar del mundanal ruido y a disfrutarlas en compañía de la familia, la pareja, los amigos… o, por qué no, también a reencontrarnos con nosotros mismos.

0 Comentarios