1. Volar a países que no cobran tasas
Las tasas aéreas, como tantas otras cosas, son un mal necesario para hacer frente a los gastos derivados del combustible, las tasas aeroportuarias (utilización y mantenimiento de los aeropuertos), la seguridad, los impuestos y otros conceptos. España no es precisamente el país del mundo con unas tasas aéreas más altas, sobre todo en comparación con otros como Rusia, cuyas tasas son muy elevadas y pueden llegar a superar los 200 euros en vuelos de largo recorrido. En el lado opuesto se sitúan países como Japón, Holanda o Irlanda, donde no hay que pagar tasas.
Casi todos hemos vivido más de una vez la siguiente situación: buscamos un vuelo barato a un destino apetecible, encontramos un billete de avión a un buen precio y, en el momento de reservar, el precio ya no es tan bueno por culpa de las tasas. En algunos casos, incluso, las tasas aéreas son más caras que el billete en sí y pueden llegar a duplicar el importe del billete. En El Viajero Fisgón os damos estos trucos para ahorrar dinero con las tasas aéreas.

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