1. A ser posible, elige asiento.
Uno nunca puede elegir (desgraciadamente) que te toque al lado un niño llorón insoportable, pero si lo que vas a intentar es dormir en el vuelo que vas a realizar, intenta elegir a ser posible un asiento propicio. Si dispones de recursos económicos, obviamente decántate por una clase ‘business’, siempre estarás más a gusto que en una clase ‘turista’. Pero si no te queda otra que volar en la segunda, escoge un asiento de ventanilla para que nadie te esté molestando para salir al baño. También es importante elegir, si se puede, los horarios de los vuelos. Para dormir, lo mejor es volar de noche.
Para muchos de nosotros, viajar en el avión es un verdadero tormento. Más si son viajes largos. Por eso, seguro que a todos nos gustaría poder pasarnos el vuelo entero dormiditos y al despertarnos, haber llegado ya a nuestro destino. Lo cierto es que muchos lo intentan pero pocos lo consiguen. Vamos a tratar de dar unos consejos que os pueden ayudar para lograr tan difícil objetivo.

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