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Alquilar vs camperizar una furgoneta: ¿qué es más rentable si viajas mucho?

Alquilar vs camperizar una furgoneta: ¿qué es más rentable si viajas mucho?

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Viajar en furgoneta camper está de moda, pero eso no significa que sea una forma de viajar adecuada para todo el mundo.

Desde fuera resulta fácil imaginar una ruta perfecta: despertarse frente al mar, cambiar de destino cuando apetezca y dormir cada noche en un lugar diferente. Sin embargo, la realidad también incluye espacios pequeños, búsqueda de lugares donde pasar la noche, depósitos que llenar y vaciar y bastantes horas de convivencia. Muchas personas que han probado esta forma de viajar no quieren volver a hacer unas vacaciones de otra manera. Otras descubren que les gusta para una escapada corta, pero no tanto como para utilizar una camper durante varias semanas.

Por eso, la cuestión más importante para saber si te es más rentable camperizar tu propia furgoneta o alquilar una cuando vayas a viajar, es saber cuánto vas a utilizarla como para que te compense.

Soy Gerard Benasco, ingeniero colegiado, experto en el sector camper y fundador de Udaya Homologaciones. Llevo más de siete años homologando vehículos para particulares y empresas, muchos de ellos campers, y además soy furgonetero y un apasionado de este mundo.

Como conozco de primera mano tanto los números de una camperización como las ventajas y los retos de viajar sobre ruedas. Por eso, en este artículo quiero explicar los precios reales actualizados y mis consejos como experto para que entiendas cuándo sale más a cuenta camperizar o alquilar una furgoneta.

Antes de camperizar tu propia furgo, prueba a alquilar

Mi primer consejo es muy sencillo: si nunca has viajado en camper, alquila una antes de comprar o empezar una camperización.

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El alquiler permite probar esta forma de viajar sin asumir una inversión importante. Puedes comenzar con una escapada de fin de semana y, si la experiencia te gusta, hacer después un viaje más largo. También puedes probar diferentes tamaños de vehículo, equipamientos y distribuciones.

Esto último es especialmente útil. Una furgoneta compacta es más fácil de conducir y aparcar, pero ofrece menos espacio interior. Una furgoneta de gran volumen, sin embargo, permite instalar una cama fija, cocina, ducha y más capacidad de almacenamiento, aunque no resulta tan cómoda para moverse por una ciudad.

Alquilar varios modelos te ayudará a descubrir qué necesitas realmente y cómo te sientes más cómodo/a. Es posible que antes del primer viaje consideres imprescindible tener una ducha interior y después compruebes que prefieres aprovechar ese espacio para un armario. También puede suceder lo contrario: que una camper pequeña te parezca suficiente hasta que pases varios días dentro por culpa de la lluvia.

Precios para el alquiler de campers

Los precios de alquiler de autocaravanas y campers cambian considerablemente según la temporada, el tamaño del vehículo, el número de plazas, y el equipamiento incluido.

Como referencia, actualmente es habitual encontrar furgonetas camper por unos 80 o 100 euros diarios en temporada baja. En temporada media, muchas tarifas se sitúan alrededor de los 120 euros, mientras que en temporada alta una camper equipada puede alcanzar o superar los 140 o 150 euros por día.

A ese importe pueden añadirse otros costes, como la limpieza, el kilometraje adicional, la ropa de cama, las sillas de exterior, la ampliación del seguro o el suplemento por viajar con mascotas. Por eso, antes de comparar precios, hay que comprobar qué incluye realmente cada alquiler.

Aun así, alquilar tiene una gran ventaja: cuando termina el viaje, devuelves el vehículo y te olvidas de él hasta las siguientes vacaciones. No tienes que pagar durante todo el año su seguro, mantenimiento, impuesto de circulación, reparaciones o una plaza de garaje.

Si solamente puedes viajar una o dos semanas al año, esta tranquilidad puede compensar de sobra el precio del alquiler.

¿Cuánto cuesta camperizar una furgoneta?

El precio de camperizar una furgo depende de tres factores principales: el vehículo del que se parte, el equipamiento que se quiere instalar y quién realiza el trabajo. Para hacernos una idea de cuánto cuesta camperizar una furgoneta podemos hacer 3 grandes grupos: entre 800 y 2.500 euros si te quedas en un kit desmontable, entre 3.500 y 15.000 euros en una camperización media, y desde 15.000 euros en adelante cuando hablamos de una conversión completa, homologada y hecha en taller.

No existe un precio único, porque no existe una sola forma de camperizar. Pero estos son los tres escenarios habituales del mercado español con los que puedes hacerte una idea del precio en función de tus necesidades:

  • Kit desmontable: 800 – 2.500 €. Cama plegable, cajones extraíbles, cocina portátil. Pensado para furgonetas pequeñas tipo Berlingo, Kangoo o Partner. ¿Requiere homologación? No, si nada queda fijado al vehículo.
  • Camperización media (autoconstrucción avanzada o taller básico): 3.500 – 15.000 €. Aislamiento, mobiliario, segunda batería, placa solar, calefacción estacionaria. ¿Requiere homologación? Sí, en cuanto hay elementos fijos.
  • Camperización profesional completa: 15.000 – 30.000 €. Mobiliario a medida, instalación eléctrica completa, agua caliente, ducha, ventanas y claraboyas. ¿Requiere homologación? Sí, siempre.

También hay una gran diferencia entre hacer parte del trabajo por cuenta propia y encargar toda la camperización a una empresa especializada. Camperizar por tu cuenta puede reducir el coste de la mano de obra, pero exige tiempo, herramientas y ciertos conocimientos. Además, hay instalaciones, como las de gas o electricidad, en las que no conviene improvisar.

La cuenta rápida para saber si compensa camperizar o alquilar una furgoneta

Para comparar alquiler y camperización puedes hacer un cálculo sencillo. Primero, estima cuántos días al año utilizarás realmente la furgoneta. Es importante ser realista: no cuentes todos los fines de semana si sabes que muchos no podrás salir.

Con un alquiler medio de 120 euros diarios, esto es lo que gastarías al año:

Días de uso al año | Coste anual en alquiler

14 días (dos semanas) ~1.680 €

25 días ~3.000 €

40 días ~4.800 €

60 días ~7.200 €

Frente a esta cantidad debes colocar el coste de tener tu propia camper, pero no solamente el precio inicial. También hay que tener en cuenta:

  • Seguro
  • Impuestos
  • Revisiones y mantenimiento
  • Reparaciones
  • Garaje, si lo necesitas

También debes valorar el dinero que podrías recuperar al venderla. Una camper bien cuidada sigue teniendo un valor, mientras que el dinero destinado a un alquiler no se recupera.

No existe un número exacto de días a partir del cual comprar siempre sea mejor. Dependerá del precio de la furgoneta, del coste de la camperización, de los años que pienses conservarla y de los gastos anuales. Sin embargo, cuanto más viajes, más fácil será amortizar la inversión.

Casos donde es mejor alquilar una furgoneta

Hay personas a las que les encanta viajar en camper, pero que por su trabajo, sus responsabilidades o su forma de vida solamente pueden hacerlo durante las vacaciones.

En ese caso, alquilar puede ser la decisión más lógica. Permite disfrutar de una camper moderna y adaptada a cada viaje sin mantener un vehículo parado durante once meses al año.

El alquiler también resulta interesante si:

  • Todavía no sabes qué tipo de vehículo necesitas
  • Quieres hacer un viaje puntual
  • No dispones de espacio para guardarlo
  • Prefieres evitar gastos inesperados
  • Tus necesidades cambian según el viaje
  • No quieres inmovilizar una cantidad importante de dinero

Además, puedes elegir una camper compacta para una escapada en pareja y una autocaravana más grande para unas vacaciones en familia. Con un vehículo propio tendrás siempre la misma distribución, aunque tus necesidades cambien.

Ya tengo la furgoneta, ¿cuánto cuesta la homologación?

Homologar una camperización completa cuesta entre 350 y 740 euros en España. Esa cifra sale de sumar tres conceptos: el proyecto técnico con informe de laboratorio (300 – 380 €), los boletines de gas o electricidad (100 – 140 € cada uno) y las tasas de ITV por reforma (50 – 90 € según la comunidad autónoma).

Si solo vas a legalizar una reforma suelta, la cifra baja mucho. Unas ventanas, una claraboya o unos asientos parten de precios muy inferiores: en Udaya trabajamos con precios fijos, adaptados a tus reformas, desde 180 euros, con la tasa de ITV aparte.

La homologación no es un trámite opcional ni un papeleo de última hora. Es lo que hace que las reformas que has instalado consten en la ficha técnica del vehículo y que puedas circular con ellas legalmente. Si quieres ver qué documentación necesita cada reforma y cuánto supone en tu caso concreto, puedes consultar cómo homologar tu camper con Udaya.

Camperiza tu furgoneta por fases

Camperizar un vehículo que ya tienes cambia por completo la ecuación, porque te ahorras la partida más grande del presupuesto. Y no estás obligado a gastarlo todo desde el principio.

Puedes empezar por lo básico: una cama, algo de almacenamiento y equipamiento portátil. Después de varios viajes sabrás qué echas de menos y qué creías que ibas a usar y en realidad solo ocupa sitio. Con el tiempo haces mejoras en el mobiliario, añades instalación eléctrica o colocas una nevera.

Esta evolución progresiva evita gastar dinero en equipamiento que quizá no necesitas, y reparte el coste en varios ejercicios. Eso sí, si sabes desde el principio que vas a acabar instalando elementos fijos, planifica la homologación desde el diseño: condiciona qué componentes puedes comprar y cómo deben montarse.

¿Se puede camperizar una furgoneta sin homologar?

Sí, dentro de unos límites. Es posible utilizar determinados muebles o accesorios desmontables sin tramitar una homologación, siempre que no se realicen reformas en el vehículo y que la carga viaje correctamente colocada y sujeta.

Como norma general, los elementos de quitar y poner no tienen que homologarse. En cambio, los elementos instalados de forma fija sí se consideran reforma y requieren homologación.

Por eso merece la pena definir antes qué quieres instalar y consultar cada modificación. En esta guía sobre qué puedes llevar legalmente sin homologar según tu vehículo está el detalle de dónde está la frontera. Es mucho más sencillo cambiar una idea sobre el papel que desmontar una instalación terminada.

Entonces, ¿es mejor camperizar o seguir alquilando?

Resumiendo todo lo anterior en tres decisiones:

Si nunca has viajado en furgoneta, alquila primero. Haz una escapada corta, prueba después un viaje más largo y comprueba cómo te sientes. Esa experiencia te dirá si de verdad quieres una camper y qué distribución necesitas.

Si vas a usarla una o dos semanas al año, probablemente te compense seguir alquilando. Ahorrarás en mantenimiento, seguro y garaje, y podrás escoger un vehículo diferente para cada viaje.

Si sabes que vas a salir con frecuencia, camperizar tiene sentido. No solo porque el coste por día de uso irá bajando, sino porque tendrás una furgoneta adaptada a ti y la libertad de viajar cuando quieras. Y si ya tienes vehículo, empieza por una camperización sencilla, viaja, aprende y mejórala poco a poco.

Al final, la decisión no depende solo del dinero. Depende del tiempo que tengas para viajar, de cuánto valores la improvisación y, sobre todo, de si la vida camper consigue que estés deseando volver a ponerte en carretera.

Contenido elaborado con la colaboración técnica de Gerard Benasco Salas, fundador de Udaya Homologaciones e ingeniero colegiado nº 20.900 experto en homologación de vehículos.

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Zaira Morante

Zaira Morante

Zaira Morante

Creadora de contenido y fan de los viajes. Me encanta descubrir nuevas culturas y probar los platos típicos de cada rincón.

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