1. Tondeluna
Una revelación y una liberación en la ciudad desde el momento de su aterrizaje. El gastrobar informal de Francis Paniego es un local moderno y con diseño de Picado y de Blas, un bistró desenfadado en el que disfrutar en mesas corridas de pinchos, tapas y raciones deliciosas como la merluza a la romana, las croquetas santísimas de Marisa (la madre de Francis) o la torrija tostada con helado de sombra de higuera y sopa de vainilla. Un sitio fundamental si no sabes dónde comer.
Es mencionar el nombre de Logroño y abrírsele a uno el apetito. Tierra de arraigo culinaria como pocas, la cultura aquí es vino y zampa, y se practica a lo largo de una barra de bar. En compañía. Verduras y buenos animales de pasto son las materias primas que, con altas dosis de creatividad y tradición, conforman el recetario del tapeo local, un rito irrenunciable en la calle Laurel (La Senda de los Elefantes) y después San Juan, o en la zona nueva, una especie de Laurel en miniatura. Si la comarca riojana reserva mesas de campanillas como las de los restaurantes Echaurren, Marqués de Riscal o La Venta de Moncalvillo, en la ciudad de Logroño se agolpan los bares –los gastrobares, incluso- y las tascas. Reordenamos un ranking con los 10 mejores restaurantes donde comer en Logroño, una de las capitales gastronómicas de España, perfecto para tomar nota mientras se desayuna en la en la pastelería Viena, en El Espolón.

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