1. No molesten, por favor.
Este separador o banda elástica se puede enganchar en los asientos del avión o del tren. La idea es que puedas dormir, leer o incluso comer sin que nadie te vea la cara. Eso sí, a la hora de usarlo tendrás que asegurarte que estás en el asiento de la ventanilla, pues como el del asiento de al lado quiera levantarse tenéis que montar un numerito de lo más curioso.
¡Confiesa! Tú también has fabricado todo tipo de artilugios extraños para que no te moleste el sol cuando viajas en coche o para que no se te bambolee la cabeza si te quedas dormido en el tren, el avión o el autobús. La mayoría de estas ocurrencias se quedan en eso, en ocurrencias, pero otras se convierten en el germen de un invento relativamente útil. Estas son los cinco accesorios de viaje raros que más nos han divertido.

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