1. Un monumento tatuado.
Los hay que tienen tanta pasión por una cultura o por una ciudad que se pueden llegar a tatuar todo un anfiteatro romano en la espalda.
Los tatuajes suelen ser un reflejo de nuestras inquietudes plasmado en tinta sobre nuestra piel. Muchas veces, esas inquietudes tienen que ver con las experiencias en algún país o por una inexplicable atracción por una cultura en concreto. Ahora bien, como en cualquier tipo de tatuaje, éstos puedes ser un acierto… o no. Vamos a hacer un mínimo repaso por este arte de la tinta en lo que a temática viajera se refiere, a ver qué os parece y cuál os gusta más.

0 Comentarios