1. Kusma Gyadi, Nepal
Nepal es un destino lleno de puentes colgantes que quitan el hipo, la mayoría instalados para evitar rodeos interminables, pero tal vez el más impactante sea el que atraviesa las aguas del río Madi cerca de la ciudad de Parbat. Más de cien metros de altura lo contemplan en sus 345 metros de extremo a extremo. Solo hay que contemplar su comba para no poder evitar el lógico glups.
La mítica escena de Indiana Jones y El Templo Maldito en la que Harrison Ford corta las cuerdas del puente colgante cambió para siempre nuestra visión de estas vertiginosas estructuras voladas sobre el vacío. Pero hay algo que nos impulsa a querer seguir cruzándolas. Esa sensación de peligro y desasosiego es única, además de que estos puentes atesoran un valor paisajístico incuestionable que los convierten en atracciones turísticas fundamentales. ¡Mirad hacia abajo si podéis!
*Foto cabecera: GoToVan

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