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Qué ver y hacer en Mallorca en 5 días: Guía actualizada

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Mallorca lo tiene todo: catedrales góticas frente al mar, pueblos de piedra colgados de la montaña, calas de agua turquesa y una gastronomía que merece capítulo aparte. El problema no es encontrar qué hacer, sino organizar el tiempo para no dejarte lo mejor fuera. En esta guía actualizada de qué ver y hacer en Mallorca en 5 días te proponemos un itinerario realista, zona por zona, con los spots clave, los horarios que mejor funcionan y trucos para aprovechar cada jornada al máximo.

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Antes de meternos en el día a día, hablemos de lo primero que vas a reservar y lo que más condiciona tu viaje: el alojamiento.

Dónde alojarse en Mallorca: los mejores hoteles familiares

Elegir bien la base de operaciones es la decisión más importante del viaje. Mallorca es más grande de lo que parece (cruzarla de punta a punta puede llevarte más de hora y media en coche), así que conviene escoger una zona céntrica respecto a lo que quieres ver. Si viajas en pareja o buscas vida urbana, Palma es ideal. Si vas con niños, lo más cómodo es instalarte en la zona norte o este, donde se concentran las playas de arena más amables y los grandes resorts pensados para familias.

Para comparar precios y encontrar buenas ofertas sin perder horas saltando de web en web, una opción muy práctica es buscar directamente entre los Hoteles baratos en Mallorca disponibles según tus fechas. Allí puedes filtrar por destino, valoración y presupuesto, y comparar miles de alojamientos de toda la isla en un mismo sitio.

Si viajas en familia, estas son algunas de las mejores opciones en zonas pensadas para ir con peques, todas reservables en Amimir.com:

  • PortBlue Club Pollentia Village (Alcúdia): un complejo tipo «village» muy popular entre familias, junto a una de las mejores playas del norte.
  • Iberostar Waves Ciudad Blanca (Port d’Alcúdia): clásico hotel de playa en primera línea, perfecto para días de arena y piscina con niños.
  • Grupotel Gran Vista & Spa (Can Picafort): bien valorado y a un paso del paseo marítimo y de los chiringuitos.
  • Protur Palmeras Playa Hotel (Sa Coma): en la costa este, una de las zonas más tranquilas y familiares de la isla.
  • Aparthotel Fontanellas Playa (Playa de Palma): apartamentos con cocina, una fórmula muy cómoda para familias que prefieren autonomía.

Como norma general, reserva con antelación si viajas entre junio y septiembre: es temporada alta y los mejores hoteles vuelan. Ahora sí, vamos con el plan de 5 días.

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Día 1: Palma de Mallorca, historia y vida urbana

El primer día lo dedicamos a la capital, que muchos viajeros infravaloran y resulta ser una de las ciudades más bonitas del Mediterráneo.

Mañana. Empieza por la joya de la isla: la Catedral de Mallorca (La Seu), una imponente obra gótica a orillas del mar con una intervención de Gaudí en su interior. Ve temprano para evitar colas y aprovecha la luz de la mañana para las fotos. Justo al lado tienes el Palacio de la Almudaina, antigua residencia real. Después, piérdete por el casco antiguo: callejones, patios señoriales y plazas como la de Cort, con su olivo milenario.

Mediodía. Sube paseando o en coche al Castillo de Bellver, una fortaleza circular única en España con vistas panorámicas de toda la bahía. Es un buen sitio para entender la geografía de Palma de un vistazo.

Tarde y noche. Recorre el Passeig del Born y la zona comercial, y termina en el barrio de La Lonja (Sa Llotja), el epicentro de las tapas y la marcha nocturna. Reserva mesa para cenar y prueba una coca de trampó o un buen arroz brut. Si te queda energía, el Paseo Marítimo es perfecto para una última copa con vistas al puerto.

Consejo de tiempo: Palma se ve muy bien a pie, así que deja el coche en un parking del centro y olvídate de él hasta el día siguiente.

Palma de Mallorca, historia y vida urbana (Adobe Stock)
Palma de Mallorca, historia y vida urbana (Adobe Stock)

Día 2: Serra de Tramuntana, el corazón de montaña

El segundo día cambiamos de paisaje radicalmente. La Serra de Tramuntana, Patrimonio de la Humanidad por la Unesco, es una sucesión de montañas, bancales de piedra y pueblos de postal. Aquí el coche de alquiler es prácticamente imprescindible.

Mañana. Arranca en Valldemossa, el pueblo más fotogénico de la sierra, famoso por su Cartuja, donde pasaron un invierno Chopin y George Sand. Calles empedradas, macetas en cada esquina y la coca de patata recién hecha como desayuno.

Mediodía. Sigue la carretera de montaña hasta Deià, un pueblo de casas color miel encajado entre olivos y mar, refugio histórico de artistas y escritores. Por el camino, párate en el Mirador de Sa Foradada, con su famosa roca horadada sobre el Mediterráneo.

Tarde. Baja hasta Sóller y vive una de las experiencias más típicas de la isla: subir al tranvía histórico que conecta el pueblo con el Port de Sóller. Allí puedes darte un baño, tomar algo en el paseo y ver atardecer sobre la bahía. Si te sobra tiempo, el viaje en el Tren de Sóller (un ferrocarril de madera de principios del siglo XX desde Palma) es otra joya.

Consejo de tiempo: las carreteras de la Tramuntana son estrechas y con muchas curvas; calcula trayectos más largos de lo que marca el GPS y no acumules demasiados pueblos en un solo día.

Día 3: El norte, Alcúdia y el Cap de Formentor

Día de playas espectaculares y miradores de vértigo en el extremo norte.

Mañana. Visita el casco antiguo de Alcúdia, rodeado de murallas medievales y con un mercado muy animado los martes y domingos. A pocos minutos tienes la Playa de Alcúdia y la Playa de Muro, arenales largos de agua poco profunda, ideales para familias.

Mediodía y tarde. Pon rumbo al Cap de Formentor, uno de los paisajes más icónicos de Mallorca. Para en el Mirador des Colomer para ver los acantilados y, si la carretera está abierta al tráfico (en verano suele haber restricciones y lanzaderas en autobús), continúa hasta el Faro de Formentor. De camino, la Playa de Formentor es perfecta para un baño entre pinos.

Final del día. De vuelta, párate en Pollença y, si tienes piernas, sube los 365 escalones del Calvari al atardecer. Cena en alguna terraza de la plaza Major.

Consejo de tiempo: en temporada alta, infórmate de los horarios de acceso en coche a Formentor; madrugar o ir a última hora de la tarde marca la diferencia.

Día 4: La costa este, cuevas y calas de cine

El cuarto día combina naturaleza subterránea y algunas de las calas más bonitas de la isla.

Mañana. Reserva entrada para las Cuevas del Drach, en Porto Cristo: un mundo de estalactitas con uno de los lagos subterráneos más grandes del mundo y un breve concierto de música clásica en directo. Compra la entrada online con antelación para asegurar plaza.

Mediodía. Tras las cuevas, dirígete a la costa para descubrir calas. La zona ofrece desde arenales accesibles hasta calas vírgenes que requieren una pequeña caminata. Lleva calzado cómodo, agua y algo de picnic, porque muchas no tienen servicios.

Tarde. Sube hacia Artà y su santuario en lo alto, o visita el Castillo de Capdepera, una fortaleza medieval con vistas a la bahía. Termina el día en Cala Ratjada, un puerto pesquero con ambiente y buenas opciones para cenar pescado fresco.

Consejo de tiempo: las calas pequeñas se llenan pronto en verano; llega antes de las 11:00 o ve a partir de las 17:00 para encontrar sitio y mejor luz.

Día 5: El sur, playas paradisíacas y pueblos con encanto

Cerramos el viaje en el sur, donde están algunas de las playas más espectaculares del Mediterráneo.

Mañana. Visita Es Trenc, un arenal virgen de aguas transparentes que recuerda al Caribe, dentro de un espacio natural protegido. Cerca tienes Colònia de Sant Jordi, ideal para comer junto al puerto, y las salinas de Ses Salines.

Mediodía y tarde. Pon rumbo a Santanyí, un pueblo de piedra dorada con un mercado encantador (miércoles y sábados). Desde allí estás muy cerca de joyas como Cala Llombards, Cala Santanyí o el célebre Caló des Moro, una de las calas más fotografiadas de Mallorca (eso sí, prepárate para bajar muchos escalones).

Alternativa. Si prefieres naturaleza más tranquila, el Parque Natural de Mondragó combina senderos, pinares y calas protegidas en un mismo entorno.

Consejo de tiempo: deja la zona del aeropuerto para el final si vuelas el último día; el sur queda relativamente cerca de Palma y te ahorrarás kilómetros.

Consejos prácticos para tu viaje a Mallorca

  • Alquila un coche. Salvo que solo vayas a estar en Palma, el coche te dará libertad total para llegar a calas y pueblos de montaña. Resérvalo con antelación en temporada alta.
  • Mejor época. Mayo, junio y septiembre ofrecen buen tiempo, mar templado y menos masificación que julio y agosto.
  • Madruga. Tanto las calas como los miradores y las cuevas se disfrutan mucho más a primera hora.
  • Reserva entradas y alojamiento pronto. Las Cuevas del Drach, los accesos a Formentor y los mejores hoteles se agotan rápido en verano.
  • Combina playa y cultura. Alterna días de relax en la costa con jornadas de pueblos y montaña para no saturarte.

Mallorca en 5 días, un viaje redondo

Cinco días dan para mucho en Mallorca si organizas bien las zonas: un día de ciudad en Palma, otro en la montaña de la Tramuntana, dos de costa (norte y este) y uno final en el sur. Con un buen punto de partida —idealmente un hotel céntrico respecto a tus planes— y un coche de alquiler, te llevarás la sensación de haber exprimido la isla sin agobios.

Lo único que te queda es elegir base. Echa un vistazo a los alojamientos disponibles en Amimir.com, compara precios para tus fechas y reserva con tiempo: el mejor viaje empieza por dormir bien. ¡Buen viaje a Mallorca!

sobre el autor...

Azucena Chicharro

Azucena Chicharro

Azucena Chicharro

Creadora de contenido y viajera apasionada. Me encanta descubrir y compartir nuevos rincones del mundo, restaurantes y nuevos planes.

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