5 joyas viajeras en Sudáfrica

18 junio, 2015 - Jordi Pastor

Soria
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5 joyas viajeras en Sudáfrica

La punta meridional de África es uno de los destinos predilectos y más recomendados entre los viajeros expertos. Por algo será. Desde la salvaje costa sur hasta sus parques naturales, en el interior, pasando por urbes tan entretenidas como Ciudad del Cabo, playas de ensueño o uno de los mejores road trips del mundo. Y por si fuera poco, aquí descubrieron al grandísimo Sugar Man (Sixto Rodríguez). El magnetismo viajero de Sudáfrica es innegable y los descubrimos a través de cinco lugares imprescindibles y un encuentro, cara a cara, con el gran tiburón blanco.

1. Table Mountain (Ciudad del Cabo)

Una de las costumbres viajeras en toda gran metrópolis es subirse bien alto para poder contemplarla en perspectiva. En el caso de Ciudad del Cabo, la segunda ciudad más poblada de Sudáfrica, es todo un gustazo, porque su mejor mirador es un parque nacional: Table Mountain. Se puede subir a la cima de este imponente macizo con vistas al océano Atlántico en un teleférico o hacerlo caminando, pues este montañón que se levanta sobre la ciudad es un verdadero paraíso para el senderismo y la escalada.

Vistas desde Table Mountain, en Ciudad del Cabo. / Foto: Julian Schroeder

2. Parque Kruger

Sudáfrica cuenta con una de las mejores reservas naturales del continente para avistar los llamados ‘Cinco Grandes’: león, el leopardo, el elefante, el rinoceronte y el búfalo cafre. Es el parque nacional Kruger, visitado cada año por más de un millón de turistas que, cámara en mano, se adentran a bordo de todoterrenos por sus pistas y caminos ansiosos de llevarse a casa una foto parecida a la que se muestra bajo estas líneas. El parque, además, gestiona varios campamentos dentro del la reserva –no esperen lujos ni grandes comodidades– que permiten pasar varios días entre multitud de animales salvajes en libertad.

Encuentro nocturno en el parque Kruger (Sudáfrica). / Foto: Javier Ábalos Álvarez

3. Johanesburgo

A la sombra de la luminosa y vibrante Ciudad del Cabo, Johanesburgo, la ciudad más grande del país es un paso obligado para quien recorre el país: una joya histórica. Hay que pasear por Soweto, barrio que lideró y simbolizó la lucha negra contra el apartheid (además se puede hacer puenting desde las icónicas Orlando Towers, en la foto), visitar las casas en las que vivieron sus activistas más conocidos e internacionales, Nelson Mandela y Desmond Tutu, ambos premios Nobel de la Paz, y conocer, en el Museo del Apartheid, la verdadera historia del represivo sistema de segregación racial que vivió Sudáfrica durante, prácticamente, toda la segunda mitad del siglo XX.

Orlando Towers, en Soweto (Johanesburgo). / Foto: ruivo!

4. Garden Route

La costa sur de Sudáfrica es fabulosa y entretenidísima, no falta de nada. El Índico a un lado, con mucho surf y playas fabulosas en Plettenberg Bay, y montañas al otro, en los parques nacionales de Outeniqua y Tsitsikamma, donde se encuentra el puenting más alto del mundo, Bloukrans bridge. Y además, catas de excelentes vinos entre los viñedos del Valle Robertson y una visita histórica imperdible, Robben Island, para visitar la mítica celda donde Mandela paso encerrado 27 años, en sus campos de viñedos. ¿Cómo combinarlo todo? Muy sencillo, alquilando un coche y lanzándose al road trip surafricano por excelencia, Garden Route, entre Ciudad del Cabo y Port Elizabeth.

Carretera frente a Plettenberg Bay, en la Garden Route. / Foto: Senfgurke

5.  Entre ballenas y tiburones blancos

La carretera 72, la mítica Garden Route sudafricana, tienen además otras dos paradas imprescindibles: Gansbaai y Hermanus. Si te van las emociones fuertes, detente en la primera, población costera considerada como la capital del mundo para encontrarte cara a cara con un tiburón blanco. Los avistamientos se hacen con seguridad y sin necesidad de sumergirse ni bucear con bombonas, sino desde una jaula amarrada a barcos especialmente preparados para tan impactante encuentro. Pero si derrochar adrenalina no es lo tuyo, prueba a visitar la cercana localidad de Hermanus, a unas dos horas de Ciudad del Cabo. Basta con caminar por el sendero habilitado junto a la escarpada línea costera y esperar: según la organización ecologista WWF, se trata de uno de los mejores lugares para el avistamiento de ballenas en todo el mundo. ¡Suerte!

Avistamiento de tiburones blancos en Gansbaai (Sudáfrica). / Foto: kcakduman

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