Pasar la última noche del año en un salón de gala de hotel es una tradición como un piano de cola… De esos que suelen amenizar las cenas antes de las uvas. A estas alturas nos puede parecer una costumbre algo rancia: unos señores que no se conocen de nada vestidos de etiqueta compartiendo mesa y mantel en plan boda con el matasuegras en una mano y el gorrito de Papa Noel amenazando ser utilizado conforme la noche se desmadre. Por eso intentamos descubriros algunas fiestas de Fin de Año diferentes, con sus correspondientes cotillones. Esto es, con su correspondiente fiestones.
LUJO URBANO
Empezamos fuerte. En el hotel más clásico, en el más lujoso, en el más hotel de todos, podéis atreveros con la
Un plan un poquito diferente al anterior. Si el Palace os parece demasiado encorsetado y lo que os apetece es un poco más de desmadre, tenéis la opción de una Nochevieja más temática o, mejor dicho, una Nochevieja en un
Como cada año, este hotel de playa para toda la familia se engalana para su oferta de
¿Todavía no habéis oído hablar de las cenas cantadas de
Si vuestra intención es huir del mundanal ruido y montaros un cotillón homemade con amigos, estáis a tiempo de pinchar en Podríamos coger nuestro jet privado y poner rumbo a Nevada para pasar la última noche del año en Sin City. Ah, Las Vegas, siempre Las Vegas. Pero al final nos arrepentimos y nos decantamos por otra cita imprescindible del bon vivant: contemplar los fuegos artificiales sobre la playa de Copacabana desde la terraza panorámica de este hotelazo que ya se prepara también para el carnaval. Menuda fiesta se avecina. ¡Feliz 2015!
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