1. Trillo, “¡viva Honduras!”. El ex ministro de Defensa, Federico Trillo, cometió una de las meteduras de pata más recordadas de la diplomacia española en el extranjero. Trillo, al final de un discurso dirigido ante tropas salvadoreñas, lanzó un “¡viva Honduras!” y se quedó tan ancho. Pero rápidamente se percató de que no estaba ante las tropas hondureñas y ordenó de nuevo cuadrar a los soldados para enmendar su error. Su explicación: venía desde Honduras y por eso se había liado.
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