1. Ponta da Piedade
Puede ser el gran icono marino del Algarve por la potencia de sus instantáneas inmortalizadas desde lo alto de los acantilados o a pie de arena, frente a las moles rocosas bautizadas todas por los pescadores locales. Monumento natural y turístico de Lagos, a la playa se accede por unas sencillas escaleras que descienden desde el faro.
El sur de Portugal es mucho más que toallas y souvenirs. Si tanto nos gusta es por sus inmensos arenales, sus acantilados verticales, sus rocas emergiendo del agua cristalina y sus hábitats naturales únicos. Las playas del Algarve son salvajes, tranquilas y desiertas, playas de olas que hay que surfear, playas recónditas y playas infinitas. ¡Será por playas! El Algarve invita a tumbarse al sol.

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