1. La Araucanía, Chile
Este enclave ancestral en donde los dinosaurios tuvieron uno de sus últimos santuarios es reconocible por su tupido bosque de araucarias, Reserva de la Biosfera y hoy también parte del Parque Nacional Conguillío. Reconocible, decimos, por estos espigados árboles de la familia conífera culminados en vistosas copas y a los que se les apoda como paraguas. El gran lago y el volcán Llaima son los puntos fuertes de esta inmensa floresta andina rica también en fauna singular.
Es nuestra intención adentrarnos en la espesura y perder por un rato la brújula en el interior de unos paisajes asombrosos llenos de magia y de historias para no dormir. No hay dos bosques iguales y, por eso, con nuestro calzado más cómodo, salimos a su encuentro en busca de aventuras y mucho aire puro. Será por árboles…

0 Comentarios