10 pueblos con encanto que ver en Valencia

8 noviembre, 2016 - David García

Ontinyent. Salva Barbera (Flickr)
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Posiblemente cuando hablamos de Valencia lo primero que se nos viene a la cabeza son playas y turismo de masas. Sin embargo, la provincia tiene detrás de todo eso una buena lista de pueblos que merece mucho la pena visitar. Prueba de ello es la selección que nosotros hemos confeccionado para que te hagas una idea. Ahí van.

1. Bocairent.

Este municipio se sitúa en el extremo sur de la provincia, al borde ya del límite con Alicante. Tiene más de cuatro mil habitantes y llama la atención por la disposición de sus calles y casas, de forma escalonada en un cerro, coronado por la torre de su iglesia. Su casco antiguo es un tesoro del pasado al que se suman diversas ermitas y sus famosas cuevas de los Moros, que datan de los siglos X y XI.

Bocairent. Manel (Flickr)

Bocairent. Manel (Flickr)

2. Sagunto.

Se trata de una urbe de más de 65.000 habitantes al norte de la provincia (cerca ya de Castellón) que seguro va a gustar y mucho a los aficionados a la cultura de la antigua Roma, pues en Sagunto podrán disfrutar de su famoso teatro romano. Pero si lo que te gusta es la Edad Media, también tienes su castillo, igualmente famoso.

Castillo de Sagunto. santiago lopez-pastor (Flickr)

Castillo de Sagunto. santiago lopez-pastor (Flickr)

3. Chulilla.

Parece mentira que un pueblo de casi mil habitantes pueda sostenerse donde lo hace Chulilla: en la falda de un alto promontorio, dominado por el castillo árabe que conserva torreones y murallas del lado de la población, ya que por la parte que da al río Turia existe un impresionante cañón que lo hace inexpugnable por lo que, en ese lado, carece de construcciones defensivas. Ir a Chulilla supone una vuelta a épocas pasadas o también a disfrutar de la naturaleza valenciana más desconocida.

Chulilla. Marcela Escandell (Flickr)

Chulilla. Marcela Escandell (Flickr)

4. Alpuente.

Si quieres un pueblo valenciano donde nieve todos los años, ese es Alpuente, a los pies de la sierra de Javalambre, ya junto a la provincia de Teruel. Toda una suerte barrancos y cárcavas forman su entorno, y en él se sitúa esta villa de algo más de 600 habitantes. Murallas, acueductos y muchas fuentes suman un mayor atractivo si cabe a Alpuente.

Alpuente. Manel (Flickr)

Alpuente. Manel (Flickr)

5. Xátiva.

Uno de los municipios con mayor peso histórico (y patrimonio) de la provincia es Xátiva, de casi 30.000 habitantes. Su castillo y su Colegiata (también llamada Seo) son dos de sus principales atractivos, aunque no los únicos.

Castillo de Xátiva. Jorge Sanz (Flickr)

Castillo de Xátiva. Jorge Sanz (Flickr)

6. Chelva.

Encajonada entre los ríos Chelva y Turia, este municipio de Chelva combina el interés de su casco urbano con el de la naturaleza que lo rodea. El primero por sus calles de origen árabe por ejemplo y otros lugares de interés como iglesias o ermitas. El segundo por su red de senderos o los cañones del Turia.

Dos turistas sobre el Turia a su paso por Chelva. Jorge Sanz (Flickr)

Dos turistas sobre el Turia a su paso por Chelva. Jorge Sanz (Flickr)

7. Ademuz.

Un pueblo de Valencia que no está en Valencia. Sí, Ademuz está fuera de la provincia, entre Aragón y Castilla-La Mancha, surcado por el Turia. Es un enclave fundamental para la provincia, pues dos tercios de su superficie es forestal, un auténtico pulmón verde. Así, se ha ganado una muy buena fama como destino rural y de relax. Allí podremos encontrar ermitas del siglo XIV por ejemplo o su imponente castillo.

Cascada en Ademuz. Lluis Satorre Gonzalez (Flickr)

Cascada en Ademuz. Lluis Satorre Gonzalez (Flickr)

8. Cortés de Pallás.

El Júcar marca la personalidad de este municipio serrano enclavado en un cañón de este río que además es aprovechado para un gran embalse. Dispone de la única ruta fluvial de la región (los Cañones del Júcar), y ya en el casco urbano se puede disfrutar de su gran castillo, desde el que se domina toda la comarca.

Cortés de Pallás y Cañones del Júcar. Manel (Flickr)

Cortés de Pallás y Cañones del Júcar. Manel (Flickr)

9. Ontinyent.

Otra de las grandes ciudades de Valencia es esta, de más de 30.000 habitantes. Pero no os dejéis engañar, se trata de una urbe que merece una visita por su entorno montañoso y ciertamente abrupto, salvado con suficiencia por una serie de puentes (tanto muy modernos como otros no tanto) que le dan al pueblo una personalidad propia.

Ontinyent. Salva Barbera (Flickr)

Ontinyent. Salva Barbera (Flickr)

10. Ayora.

Este pequeño pueblo se sitúa en un paisaje accidentado con parajes de gran belleza en los que todavía se conservan grandes bosques de pinos. Hay que decir que aunque el casco urbano no es excesivamente grande, nos encontramos ante el segundo término municipal más extenso de la provincia, lo que determina la existencia de una gran abundancia de recursos medioambientales y paisajísticos de gran belleza.

Naturaleza a ras de río en Ayora. Manel (Flickr)

Naturaleza a ras de río en Ayora. Manel (Flickr)

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